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El Periódico Mediterráneo

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Violencia machista

"Mi exmarido abusó de mi hija y ahora la justicia francesa quiere entregársela a él"

Gladys Riffard, que se escapó a Mallorca con su pequeña de seis años, pide ayuda para protegerla: "Estamos muy asustadas"

La ciudadana francesa Gladys Riffard junto a su hija, que ahora tiene seis años.

Gladys Riffard, la ciudadana francesa que fue detenida el pasado mes de junio en Llucmajor por escaparse con su hija de seis años para evitar que tuviera contacto con el padre, al que había denunciado por abusar sexualmente de la menor, afirma estar "asustada" ante la petición de la justicia francesa para que la devuelta a su progenitor. La niña vive en la actualidad con su abuela en Santanyí, pero, según cuenta, el Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) la ha citado el mes que viene para atender la petición del padre de hacerse cargo de ella.

Según explica Gladys Riffard, la niña nació en 2015 y ella se separó de su marido en 2017. Al año siguiente le denunció después de que la niña le contase que su padre abusaba sexualmente de ella.

"Como en el 70% de los expedientes por abusos sexuales a niños, el caso se archivó", manifiesta la mujer, "a pesar de que mi hija había contado lo que le pasó en el colegio, a un psicólogo forense y en contra de las consideraciones de profesionales sanitarios".

Riffard añade que interpuso otras denuncias contra su exmarido por abandono de familia, agresiones, secuestro y amenazas de muerte, pero "no encontré ninguna ayuda en Francia, por lo que me mudé a España en marzo de 2020".

La mujer se instaló en una casa en Cala Pi, en Llucmajor, aunque insiste en que no se escondió en ningún momento. "Estuve en contacto con la embajada francesa, tramité el NIE (Número de Identificación de Extranjeros) y tenía una cuenta bancaria y un piso a mi nombre".

La mujer mantiene que "seguí intentando proteger a mi hija con la justicia francesa, pero sin respuesta". Hasta que en junio fue detenida en cumplimiento de una orden de un juzgado de su país por sustracción de menores. Fue extraditada a Francia, donde ingresó en prisión provisional hasta el 21 de julio. Mientras tanto, la niña quedó al cuidado de su abuela, que reside en Santanyí.

Tras salir de prisión le prohibieron abandonar Francia, por lo que no ha podido reunirse con su hija, y está pendiente de ser juzgada por la sustracción de la menor el mes que viene.

"Y ahora mi madre ha sido citada por el IMAS, porque la justicia francesa quiere que mi hija vuelva a vivir con su padre", continúa la mujer. "Mi hija y todos nosotros estamos muy asustados. No sabemos cómo protegerla de su padre y necesitamos ayuda".

Gladys Riffard fue detenida el 1 de junio por agentes de la Policía Nacional, en cumplimiento de una orden de arresto dictada por la justicia de su país por sustracción de menores. Según esta orden, la mujer se había escapado con la niña en 2019 contraviniendo el régimen de visitas del padre que había sido establecido por un juzgado de su país.

Los agentes del Grupo de Delincuencia Internacional de la Policía llevaron a cabo una investigación que permitió localizar a la mujer en un domicilio de Cala Pi, en Llucmajor, pero la niña no apareció. En su coche había una sillita de bebé, pero la mujer se negó a revelar el paradero de la menor. Finalmente ha confirmado que la pequeña había quedado al cuidado de su abuela, que reside en Santanyí.

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