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Caso Cerdán

El PSOE confía en atar a los socios con el paquete de medidas anticorrupción que anunciará Sánchez en el Congreso

La nueva portavoz de los socialistas, Montse Mínguez, se estrena buscando el cuerpo a cuerpo con el PP como pegamento de la mayoría de investidura, a quien acusa de dar un “volantazo hacia la ultraderecha”

La nueva portavoz del PSOE, Montse Mínguez, durante su estreno en rueda de prensa desde Ferraz este lunes.

La nueva portavoz del PSOE, Montse Mínguez, durante su estreno en rueda de prensa desde Ferraz este lunes. / Chema Moya / EFE

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Madrid

La comparecencia de Pedro Sánchez este miércoles en el Congreso determinará hasta que punto cuenta con los apoyos necesarios para seguir adelante tras el ‘caso Cerdán’. Su supervivencia, rechazando medidas como someterse a una cuestión de confianza, dar un paso al lado o adelantar elecciones, depende de que la mayoría de investidura siga sosteniéndolo. Tanto los socios de coalición, como los socios parlamentarios, exigen un giro y decisiones contundentes. Aunque los socialistas defienden su “nivel de exigencia”, al haber apartado el ex secretario de Organización apenas dos horas después de conocerse el informe de la UCO, son conscientes de que necesitan superar esta prueba de fuego y dicen estar preparando un paquete de medidas “potentes”. Sin concretar todavía, la nueva portavoz del PSOE, Montse Mínguez, se ha estrenado en rueda de prensa tras la ejecutiva de este lunes, para mandar un mensaje de tranquilidad y mostrar su “confianza en que el debate de este miércoles va a ser positivo”. “Vamos a salir más reforzados como Estado”, garantizó.

El principal pegamento al que se sigue recurriendo, como antes de que estallase la presunta trama de corrupción en las filas del PSOE, es que la alternativa a un Gobierno progresista pasa por el PP de la mano de Vox. En esta dicotomía ha centrado buena parte de su intervención Mínguez. “Los socios de coalición, Sumar, pero también los de investidura, han sido partícipes de todas las medidas que decimos que han mejorado la vida de la gente en los últimos siete años. También saben que si la alternativa es [Alberto Núñez] Feijóo, que ha pegado un volantazo para irse hacia la ultraderecha, es lo contrario a todo lo que hemos conseguido juntos”, avisó.

Los socialistas se centran en contraponer no solo sus políticas a las de la derecha, sino también su modo de actuar ante casos de corrupción. Tanto es así, que Mínguez ha llegado a asegurar que “con el nivel de exigencia que tenemos en el PSOE, y Feijóo que ha coqueteado con un narco, hace años que hubiera sido expulsado de este partido”. El mismo reproche que lanzó frente a la foto de Feijóo en el congreso nacional del PP este fin de semana junto a los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy para rechazar que puedan dar lecciones al PSOE.

“Aznar, con siete ex ministros condenados y que intentó engañar a toda la sociedad con los atentados del 11M”, atacó Mínguez, para añadir respecto a Rajoy que, en lugar de colaborar con la justicia ante casos de corrupción en sus filas, “se inventó la policía patriótica”. Por último, ironizó con que en dicha foto “faltaba uno, [Pablo] Casado”, a quien sustituyó Feijóo “por preguntar demasiado por corrupción”.

La portavoz socialista ha rebajado las críticas en el comité federal del presidente de Castilla-La Mancha, quien reclamó una cuestión de confianza o convocar elecciones, para referirse a un “apoyo cerrado al secretario general” en la cita del máximo órgano de dirección entre congresos. “Lejos de resistir”, defendió, su hoja de ruta ahora pasa por “avanzar y perserverar”. Mensajes con los que se trata de recuperar la confianza entre los votantes y revertir el tocado ánimo entre las bases. Tanto es así que incluso aseguró que el presidente del Gobierno, quien reconoció estar “tocado” en su intervención en abierto en el comité federal, “está ilusionado, fuerte y con ganas de seguir para conseguir nuevas metas y derechos”.

"Escuchar y proponer"

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se quedó solo en el comité federal del PSOE al censurar la salida a la crisis puesta sobre la mesa por Pedro Sánchez, quien evitó una moción de censura o un adelanto electoral, como exigió. Pero lejos de rebajar su contestación, ha incrementado el tono de sus críticas al entender que el cierre de filas, en lugar de ayudar, perjudica a los intereses de la organización. “Algunos tienen tanto interés en demostrar fortaleza, porque el ambiente invita a lo contrario, que no están dándose cuenta de que trasmiten lo contrario. Con que una sola piedra se mueva, se cae el edificio”, alertó este mismo lunes, al mismo tiempo que se reunía la ejecutiva del partido renovada tras la salida de Santos Cerdán.

Para reforzar este mensaje de confianza parlamentaria y el guiño a los socios, Mínguez ha tirado de la receta de la que suelen hacer gala los socialistas: “escuchar y proponer”, con la promesa de que las medidas que se tengan que aprobar “serán trabajadas con los diferentes grupos”. Para insistir en que el apoyo de los socios se mantiene, al menos por el momento, ha destacado que el Gobierno ha ganado el 88% de las votaciones en el Congreso. “Nos hemos renovado y nos hemos reforzado porque queremos seguir creciendo”, arengó para concluir que “quedan dos años” de legislatura y que “la decepción que sentimos no puede empañar el orgullo socialista de la acción de Gobierno”.

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