'ME TOO'
Radiografía tras el 'caso Salazar': las denuncias por acoso sexual que salpican a todos los partidos
La mayoría de los partidos tienen protocolos, el impacto mediático es definitivo a la hora de aplicarlos

El exsecretario de Investigación y Análisis del PSOE, Francisco Salazar Rodríguez, a la izquierda. / Rodrigo Jimenez / EFE
El caso Salazar, tras las denuncias de varias trabajadoras por presunto acoso sexual al exasesor de Moncloa, han provocado una cascada de casos en las filas socialistas, arrojando luz a un fenómeno del que no se libra ninguno de los principales partidos. PSOE, PP, Vox, Sumar o Podemos han tenido en su seno situaciones de este tipo, de mayor o menor dimensión, y todos ellos han tenido que reaccionar de una u otra forma.
La gestión de las denuncias por el caso de Francisco Salazar han llevado a que lo que parecía un asunto aislado haya acabado por convertirse en una suerte de 'mee too', y se hayan hecho públicos otros casos que también afectan a cargos socialistas. El PSOE es uno de los que se ha visto más afectados.
La denuncia en verano de dos trabajadoras de Moncloa subordinadas de Salazar, asesor de confianza del presidente de Gobierno, llevó a que renunciara a los cargos en la secretaría de Organización u en Moncloa el mismo día en que iba a ser nombrado. A principios de diciembre, eldiario.es informó de que el PSOE no había emprendido investigación alguna y que ni siquiera se había puesto en contacto con las afectadas. La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, se reunió con Salazar unos días antes y también salieron a la luz los contactos de Ferraz con embajadas y eurodiputados para dar trabajo al denunciado, en su nueva empresa de consultoría pública.
Salazar se dio de baja coincidiendo con los días previos a que se publicaran estas informaciones, exhibiendo la comunicación que mantenía con el partido. La indignación recorrió el PSOE y hubo una revuelta entre el sector feminista, que reclamaba dar más pasos y llevar el asunto a la Fiscalía. A día de hoy no ha habido avances, la secretaria de Organización, Rebeca Torró -situada por el propio Salazar- anunció el cierre del informe sin aportar novedad alguna y el partido se resiste a acudir a la Justicia.
Este caso dio pie a una cascada de denuncias. Saltó otro caso con el mismo patrón que el de Salazar. Una militante había denunciado en verano al líder del PSOE en Torremolinos, Antonio Navarro. María Jesús Montero, líder del PSOE andaluz, admitió conocer la existencia de una denuncia, pero no su contenido. La organización no contactó con la víctima, que en las últimas semanas ha acudido a la Fiscalía ante el temor a verse "violentada" por el denunciado. Una vez que estalló el caso, el PSOE cesó al dirigente, que abandonó la ejecutiva de la federación andaluza del partido. Navarro se negó a dejar su acta.
El presidente de la diputación de Lugo, José Tomé, fue otro de los últimos salpicados tras una denuncia de acoso sexual. El diario ABC ha publicado que la número dos del PSdeG y ex alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, pidió a la denunciante que desistiera en su intención de denunciar. Tomé fue suspendido de militancia por el PSOE y dejará la Diputación, aunque se mantiene como alcalde de Monforte.
Otros dirigentes, como el senador Javier Izquierdo, el número dos del PSOE valenciano y alcalde de Almussafes, Toni González, y el alcalde de Belalcázar (Córdoba), Luis Fernández Rodríguez, también han dimitido en las últimas horas tras la aparición de denuncias por presunto acoso sexual.
El resto de partidos
El presidente de Gobierno reprendía al PP hace diez días en el Congreso por el caso Nevenka, uno de los más sonados en la política española que estalló en los 2000, cuando la concejal Nevenka Fernández denunció en 2001 al alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez, por acoso sexual y laboral, convirtiéndose en el primer caso en España con una condena firme. Aquello afectó a las filas del PP, pero en los meses más recientes el partido ha afrontado otras situaciones de este tipo.
Una de las últimas es la del alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce. Fue hace meses cuando el líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, publicó -y borró después- un pantallazo de un chat donde se hablaba de presuntos comportamientos inapropiados del dirigente.
El PP inició investigaciones y las concejalas objeto del presunto acoso sexual negaron los hechos. Finalmente, ha sido el PSOE quien ha reactivado este asunto tras estallar el caso Salazar y, en esta ocasión sí, ha llevado el caso a la Fiscalía. Landaluce se ha dado de baja del PP de forma temporal hasta que se resuelva su situación.
En los últimos días, dentro del 'me too' abierto tras el caso Salazar también salió a la luz una denuncia sobre su portavoz en el ayuntamiento de Xàbia, José Marcos Pons, acusado de acosar sexualmente a una asesora municipal que hace unos meses renunció a este trabajo. El partido abrió una investigación sobre los hechos y la cerró en tiempo exprés, rechazando que se produjese esa situación. Esta misma semana, la alcaldesa de Xàbia retiró las funciones de Gobierno al edil de Vox, y el partido de Santiago Abascal denunció la ruptura del acuerdo de Gobierno.
Sin embargo uno de los casos más sonados de esta legislatura ha sido sin embargo el de Iñigo Errejón, que abandonó todos sus cargos después de una denuncia anónima publicada en redes sociales. Dimitió con una polémica carta donde admitía sus "contradicciones".
Sumar aseguró que le habían forzado a dimitir, y la propia Yolanda Díaz compareció para pedir disculpas y sacar pecho de su actuación. Aquello llevó a que el partido de la vicepresidenta segunda del Gobierno pusiera en marcha un protocolo ante este tipo de situaciones que hasta entonces no existía. Tras estallar el escándalo, Errejón fue denunciado por la actriz Elisa Mouliáa, en una causa aún abierta.
Otro de los casos más sonados salpicaron a Podemos, tras hacerse pública la denuncia que dos militantes del partido pusieron ante la dirección contra su fundador, Juan Carlos Monedero. Las víctimas llegaron a dirigirse a la cúpula morada, que no llegó a abrir ningún procedimiento. Sólo cuando, meses después, el caso estalló a raíz del escándalo de Errejón, Podemos aseguró que lo había destituido de la presidencia de su fundación, República y Democracia, aunque el dirigente había seguido participando en actos con los líderes del partido y se mantenía en los chats de la dirección.
El partido se escudó en la falta de medidas culpando a las víctimas, asegurando que "decidieron no continuar", algo que desmintieron las propias víctimas. A día de hoy, Podemos es el único partido que no tiene un protocolo público para estos casos. Tiene un plan de igualdad colgado en su web y un protocolo a nivel interno para los trabajadores, que no es de carácter público.
Tal como publicó este medio, el propio Pablo Iglesias, conocedor de estas denuncias, amenazó a Monedero con sacarlas a la luz si no cesaba sus críticas a Podemos por rechazar el acuerdo con Sumar. Monedero recibió también denuncias por acoso sexual en la Universidad Complutense de Madrid, donde fue suspendido como profesor. En noviembre Monedero volvió a las aulas, pese a estar la denuncia aún abierta.
Los protocolos
Todas las organizaciones -a excepción de Podemos- tienen publicados en su web protocolos específicos frente a este tipo de situaciones, aunque con ciertos matices. PP y Vox, por ejemplo, incluyen el acoso laboral en su código ético, donde también se abordan casos de acoso laboral. PSOE o Sumar, partidos que hacen gala de feminismo, tienen protocolos específicos frente al acoso sexual. Establecen además una fórmula de actuación que contempla medidas cautelares. Podemos tiene un plan de igualdad y un protocolo interno, pero no ofrece esta información a sus militantes.
Los casos más recientes, sin embargo, evidencian que la existencia de estos protocolos no garantiza la rapidez de la gestión ni el acompañamiento de las víctimas. En el caso de Francisco Salazar, por ejemplo, las denuncias llegaron en el mes de julio, y el PSOE no ha emprendido acciones hasta cinco meses después, una vez que volvió a primer plano de la actualidad.
Una situación que sí determina la actuación de un partido. Porque más allá de las reglas internas, en todos los casos hay un que parece pesar más que ningún otro: el impacto mediático de los casos y el daño político que puede conllevar a su organización. Un baremo que es, en muchas de estas situaciones, el que determina las actuaciones de las formaciones.
Tampoco está claro el procedimiento a seguir frente a este tipo de situaciones. Los protocolos en muchos casos establecen regulan cuáles son los comportamientos inapropiados y fijan las actuaciones que debe emprender el partido a la hora de investigar estas denuncias.
Sin embargo, en la mayoría de los casos no están claras las medidas a adoptar. Sólo Sumar fija una serie de medidas cautelares. El PSOE cita posibles "medidas sancionadoras" o "sanciones" aplicables sólo una vez resuelto el caso, y apunta a que, en caso de que el denunciado no sea expulsado, el partido garantizará que no comparta espacios de trabajo con al denunciante.
Hay otro asunto que ha generado polémica, sobre el paso de los partidos de elevar a la justicia estos casos, tras la pugna abierta en el PSOE por el caso Salazar, con voces reclamando llevar el caso a la Fiscalía después de que el hombre fuerte de Sánchez en Moncloa se diera de baja en el partido, imposibilitando así las posibles sanciones internas. El protocolo del PSOE es sin embargo muy claro: "Cuando los hechos aparentemente pudieran revestir el carácter de delito conforme al código penal serán traslados al Ministerio Fiscal, si no hubieran sido ya denunciados ante este o los Juzgados penales", destaca la organización, que sin embargo no ha acudido hasta ahora a este órgano judicial.
- PSOE- Protocolo frente al acoso sexual en el PSOE (consultar aquí)
- PP — Código Ético y Programa de Cumplimiento / Protocolo de prevención del acoso (documentos oficiales del PP; Código Ético y el Protocolo de Prevención del Acoso en su Programa de Cumplimiento). (PDFs / secciones públicas). Partido Popular
- VOX — Protocolo para la prevención y actuación frente al acoso laboral, acoso sexual y el acoso por razón de sexo en VOX (PDF oficial). VOX
- Sumar (Movimiento Sumar) — Protocolo por acoso de Movimiento Sumar / Protocolo antiacosos (PDF publicado en la web de Sumar; página de transparencia). Movimiento Sumar
- Podemos — Único partido sin protocolo específico públicado. Plan de Igualdad.
Suscríbete para seguir leyendo
- La propuesta que incendia el debate: renunciar a la pensión para salvar a los jóvenes
- La gran nevada de Castellón cumple 80 años: la ‘gelà del 46’ cambió la provincia
- La nave de Monfort en la Avenida Valencia de Castelló tiene nuevo inquilino: Este es su nuevo uso
- Más cambios en la oferta gastronómica de Vila-real: se marcha una franquicia muy conocida
- Un pueblo de Castellón recupera un molino medieval de más de 700 años para salvar uno de sus grandes símbolos
- Nieve y tormentas fuertes y persistentes a Castellón este fin de semana: primera alerta amarilla ya activada
- El emotivo agradecimiento de los vecinos de un barrio de Vila-real al personal de un Mercadona que acaba de cerrar
- Tiempo: Los meteorólogos anuncian una 'llevantà' con lluvias generalizadas en Castellón