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Extremadura

La desconfianza de Vox frustra el primer intento para investir a María Guardiola en Extremadura

La candidata del PP queda ahora pendiente de una segunda votación este viernes en la que sería suficiente una abstención, pero Óscar Fernández ya ha confirmado que "no caben medias tintas: Será sí o no"

La desconfianza de Vox frustra el primer intento para investir a María Guardiola.

La desconfianza de Vox frustra el primer intento para investir a María Guardiola. / Javier Cintas

Rocío Entonado Arias / Carmen Hidalgo Sancho

Mérida

Tras dos meses de desencuentros y negociaciones fallidas, la desconfianza de Vox ha frustrado el primer intento de investidura de María Guardiola en Extremadura. La candidata del PP no ha logrado la mayoría absoluta necesaria para asegurar su reelección como presidenta de la Junta y el proceso queda ahora pendiente de una segunda votación este viernes, 48 horas después de la primera.

Entonces será suficiente solo con una abstención, pero el portavoz de Vox, Óscar Fernández, ya ha dejado claro que esa tercera vía no está contemplada. "Será un sí o un no, porque aquí no hay medias tintas", ha señalado en su única intervención durante el debate. La líder del PP solo ha contado con los 29 votos de su partido, ya que junto a Vox, también el PSOE y Unidas por Extremadura han votado en contra.

"Seguir trabajando"

"Seguimos con ilusión, con ganas y con el deseo de trabajar y conseguir un acuerdo cuanto antes", ha señalado la propia Guardiola tras este primer revés a su salida del hemiciclo. Arropada en todo momento por los suyos, la presidenta en funciones centrará ahora sus esfuerzos en lograr un resultado favorable el viernes.

"Tengo un proyecto para la región, he tendido la mano a Vox para un acuerdo y lo que quiero es que sea posible. Tenemos que reunirnos todas las veces que haga falta, siempre con discreción, y conseguir un acuerdo estable y fuerte, porque nos están esperando los extremeños y las extremeñas", ha señalado.

Posiciones alejadas

Ambas partes admiten coincidencias programáticas y aseguran que el acuerdo está "muy próximo a cerrarse", pero el debate ha evidenciado la distancia actual de las posiciones, según Vox por la falta de "certezas y garantías" de que lo pactado con el PP se vaya a cumplir. "Difícil que le demos nuestra confianza señora Guardiola, si no se la da su propio partido", ha afirmado su portavoz, Óscar Fernández.

En la tribuna, Fernández ha recordado que Vox ya facilitó la investidura de Guardiola en 2023 con la expectativa de que su Gobierno supusiera, según las propias palabras de la presidenta, "el fin del cortijo socialista en Extremadura", algo que a su juicio aún a día de hoy no se ha producido.

"En Vox seguimos pensando que hay que mantener al partido cleptómano (en referencia al PSOE) lo más lejos posible de la Junta de Extremadura, pero eso no quiere decir que hagamos presidente, o presidenta, al primero que pase", ha advertido.

El "torpedo" de Génova

Pese a esta negativa inicial, Fernández ha asegurado que su partido sigue dispuesto a negociar con el PP para alcanzar un entendimiento "por Extremadura". Ahora bien, "si hay acuerdo, todo será diferente", ha advertido tras apelar a una negociación "medida a medida, partida a partida, paso a paso" y lo más importante: sin "el torpedo de Génova".

"Tengo claro que si hoy no hemos llegado a esta investidura con un acuerdo, o muy cerca de un acuerdo, es, primero de todo, por culpa de Génova", ha asegurado tras advertir a Guardiola que tiene "adversarios" en la Asamblea pero "enemigos" dentro de su propio partido.

"La compadezco, señora Guardiola. Tiene que ser muy duro soportar la humillación de que tu propio partido te reprenda en público, y te desautorice como interlocutora en una negociación en la que usted aspira a merecer la confianza de la mayoría de esta Cámara. Difícil que se la demos, si no se la da su propio partido", ha dicho tras reiterar que si la presidenta "quiere y le dejan, aún es posible cambiar Extremadura de verdad".

Cheque en blanco

Al hilo con el discurso que pronunció este pasado martes, Guardiola ha abogado por seguir trabajando y poner sobre la mesa todas las cuestiones que PP y Vox comparten para salvar sus diferencias, sin que esto suponga "un cheque en blanco" para la formación de Santiago Abascal.

"Es el momento de que pongamos nuestras siglas al servicio del progreso. Tiendo mi mano para formar un gobierno estable. Avancemos en esta etapa de crecimiento, competitividad y orgullo, centrémonos en Extremadura", ha dicho en su última intervención desde la tribuna.

En esta línea, el portavoz del PP en la Asamblea, José Ángel Sánchez Juliá, ha instado a Vox a no “bloquear” la política extremeña con su rechazo a la investidura, al advertir de que ese “no” no le reportará más apoyos y tendrá eco fuera de la región, especialmente de cara a Castilla y León. Ha apelado a buscar “puntos de encuentro” dentro de la proporcionalidad marcada por las urnas.

Marcha de Guardiola

Cómo ya se conocía, la líder del PP extremeño tampoco ha contado con el apoyo de los grupos de izquierda. Tanto PSOE como Unidas por Extremadura han coincidido en pedir a Guardiola que se marche, al considerar que no es válida para gobernar la región. "No somos la muleta del PP ni de Vox, somos la alternativa", ha defendido desde la tribuna la portavoz del grupo socialista, Piedad Álvarez, quien ha solicitado a la presidenta que dimita. "No es la persona adecuada para dirigir Extremadura", le ha trasladado.

La diputada del PSOE ha lamentado que Guardiola, en su turno de palabra, ni siquiera hubiera contestado al ofrecimiento socialista de "blindar" de forma conjunta derechos y el desarrollo económico, de la juventud y el equilibrio territorial. "Usted no sabe dialogar con nadie", ha dirigido a Guardiola, a la que ha recordado que es una presidenta "en minoría", sino que "necesita a la extrema derecha y por eso se arrodilla una y otra vez abranzando los principios de Vox".

Nuevas elecciones

En este sentido se ha pronunciado la portavoz de Unidas, Irene de Miguel, cuya formación ha negado su voto a Guardiola por "travestirse de Vox". "Extremadura puede parar el fascismo", ha manifestado, al tiempo que ha expresado su deseo deque PP y Vox "no se entiendan y volvamos a elecciones". "Ojalá Extremadura tenga una segunda oportunidad para cambiarlo todo", ha señalado en su intervención, en la que ha asegurado que "votar al PP es dejar que la extrema derecha destruya todo".

La candidata del PP ha trasladado a los socialistas que seguirá buscando el acuerdo con Vox y que lo mejor que pueden hacer es "echarse a un lado", en una referencia velada a la abstención. En respuesta al PSOE, ha espetado a Álvarez que su partido está "fuera de toda realidad", a quien ha invitado a hacer una "reflexión serena de por qué están ahí", con diez diputados menos y "sin liderazgo".

En referencia a Unidas, Guardiola ha mostrado su "orgullo" ante el 'no' de esta formación, ya que "es el mejor indicador de que estamos en el camino correcto", además de no darse "ni un poquito por aludida" por las alusiones al "Apocalipsis" que se vive en la región. "Dejen de alentar el miedo a la derecha porque de donde está huyendo toda la gente es de la izquierda", ha dicho a De Miguel.

En su intervención, la dirigente popular ha criticado la política de "salón" de PSOE y Unidas en materia de igualdad de género y de defensa de los derechos de las mujeres, dos ejes que "desde siempre" han estado en el centro de sus políticas como lo refleja la apertura de cuatro centros de crisis a las víctimas de violencia sexual y la puesta en marcha de un protocolo contra el acoso sexual.

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