El debate sobre el estado de la nacionalidad canaria vivió este martes su jornada más tensa con el enfrentamiento entre el portavoz de Vox, Nicasio Galván, y el presidente del Gobierno, Fernando Clavijo. Galván acusó al presidente de hacer un «retrato irreal» de una Canarias que está «estancada» desde el punto de vista económico, con «casi la mitad de los menores en riesgo de pobreza y exclusión social», y hasta «seis emergencias declaradas», entre ellas la habitacional, la energética, la hídrica y la migratoria. Irónicamente aseveró que lo que falta es declarar la «emergencia por falta de sentido común».
El portavoz de Vox acusó a Clavijo de «no decir la verdad» en indicadores clave como el ‘rating’ crediticio de la comunidad, el desempleo juvenil o la convergencia del PIB per cápita, y aseguró que Canarias, lejos de acercarse a la media nacional, sufre una «divergencia» creciente.
Aiem, un impuesto injusto
También calificó de «fracaso» la inejecución de 150 millones de fondos europeos al tiempo que exigió una bajada masiva de impuestos y apuntó directamente al AIEM (Arbitrio sobre las Importaciones y Entregas de Mercancías) como un impuesto «injusto» que encarece la cesta de la compra y que no ha cumplido su función de potenciar la industria local.
Reactores nucleares
En materia energética y medioambiental, Galván provocó el choque más directo al proponer la instalación de pequeños reactores nucleares modulares en Canarias como solución al mix energético, calificando las políticas de transición ecológica de «chiringuitos climáticos». Asimismo, ridiculizó los planes contra el cambio climático, tildándolos de «catastrofismo» y negando que el nivel del mar vaya a subir por culpa de los ciudadanos. Específicamente, Galván exigió «menos policías de género en educación, menos fanatismo climático y memoria histórica», en las escuelas y reclamó más «historia de España».,
El portavoz de Vox argumentó que las leyes relacionadas con el género, el clima y la memoria histórica tienen como único objetivo «enfrentar a los ciudadanos». Estas políticas son «ensoñaciones» que no ayudan a la prosperidad y suponen un despilfarro de recursos públicos, expuso.
País canario e inmigración
Además, Galván instó al presidente Clavijo a que «deje de hablar de país canario», afirmando que Canarias no es un país, sino que pertenece a España, nación a la que atribuye el «milagro de la hispanidad». En el bloque de inmigración, Vox exigió, en su línea, «deportaciones masivas», el fin de las ayudas a quienes no se adapten a las costumbres occidentales y acusó al Gobierno de Canarias de ser «corresponsable» de las políticas de Pedro Sánchez por haber apoyado su investidura.
"Malnacido, hijo de Satanás"
Además, desplegó un auténtico exorcismo parlamentario al relatar un caso de un agresor sexual reincidente, que calificó como un «malnacido, hijo de Satanás», utilizando esta expresión para justificar su petición de prisión permanente para este tipo de criminales.
La respuesta del presidente Fernando Clavijo no se hizo esperar, con un tono marcadamente irónico y contundente. Clavijo lamentó que Galván trajera un discurso que podría haber hecho en otras comunidades, y lo acusó de limitarse a leer un «manual de Vox» enviado desde Madrid que no entiende la realidad archipelágica.
"No quiero energía nuclear"
El presidente fue tajante respecto a la propuesta nuclear: «Yo no quiero energía nuclear en mis islas», sentenció. También defendió la protección del territorio frente a la investigación de tierras raras en Fuerteventura, acusando a Vox de querer «expoliar la naturaleza canaria» para beneficio de un Estado centralizado. Para Clavijo, Vox dibuja una sociedad donde «la mujer tiene que estar en casa y parir chiquillos porque la natalidad está baja».
El presidente reivindicó con orgullo el término «país canario» recogido en el Estatuto de Autonomía y calificó de «fascista» la actitud del líder de Vox, Santiago Abascal, al pedir que se hundan barcos de rescate de inmigrantes en el Mediterráneo. El presidente concluyó afeando a Galván su falta de respeto a la inteligencia de los canarios y su «dogmatismo» sistemático.