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CONFLICTO EN LA UNIDAD

Iglesias replica a Maíllo y sugiere que los diputados que IU logre en Andalucía cedan su escaño a Podemos a mitad de legislatura

En los partidos de Sumar creen que Podemos empleará el caso andaluz para justificar su ruptura en unas generales

El exvicepresidente segundo del Gobierno y exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, en una imagen de archivo.

El exvicepresidente segundo del Gobierno y exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, en una imagen de archivo. / Tomàs Moyà

Madrid

Podemos convierte en foco de conflicto la alianza que debía unir a las izquierdas para las elecciones de Andalucía el próximo 17 de mayo. La firma in extremis del acuerdo el pasado viernes, el mismo día en que vencía el plazo para las coaliciones, incluyó al partido morado en la coalición de Por Andalucía, que lleva meses funcionando y que nombró a Antonio Maíllo como su candidato.

Podemos, al que las encuestas no daban ningún diputado en caso de ir en solitario, criticó el pacto nada más anunciarlo, y el exvicepresidente Pablo Iglesias ha sido el encargado de poner en cuestión la unión electoral, con acusaciones al candidato y líder de IU y la sugerencia de que sus diputados andaluces cedan su escaño a mitad de legislatura.

El rifirrafe comenzó este mismo lunes, cuando el líder espiritual de Podemos cargó contra el acuerdo. En su papel de tertuliano en los micrófonos de RNE, aseguró que había "gente indignada" con lo pactado. “Desde luego, el acuerdo muy generoso con Podemos no es, porque no va a haber ningún diputado de Podemos en el próximo Parlamento andaluz”, defendió el dirigente, que insistió en que Podemos “difícilmente puede estar satisfecho con un acuerdo que no le da ninguna representación”.

Este martes, Maíllo evitó entrar al choque con el exlíder de Podemos y defendió que el acuerdo era motivo de "alegría" y asegurando que su valoración era "positiva y optimista", en declaraciones en Córdoba. Unas consideraciones a las que poco después volvió a replicar el exvicepresidente de Gobierno. "He visto que el señor Maíllo responde que está todo el mundo muy ilusionado", comenzó en una intervención en TVE.

En este punto, Iglesias pasó a recordar el acuerdo de los partidos de Sumar para las listas de las europeas, donde IU quedó en cuarta posición. "Yo me acuerdo cuando al pobre Maíllo le dejaron a su candidato de número cuatro en las elecciones europeas, pues montó un escándalo", rememoró Iglesias. "Dijo que se les había humillado, pidió a los diputados que habían salido que compartieran su tiempo de escaño en el Parlamento Europeo con su candidato", aseguró.

En este punto, aprovechó para lanzar una petición al aire: "Yo no sé si él va a plantear que si no sale, como parece, ningún candidato de Podemos en el Parlamento andaluz, los diputados de IU hagan lo que él pidió que hicieran los de Compromís y los de los Comuns con el candidato Manu Pineda de Izquierda Unida, que se quedó fuera del Parlamento Europeo".

El acuerdo de aquellas europeas dinamitó la relación de IU con Yolanda Díaz, que dimitió como líder de su partido tras los malos resultados y tras la pugna abierta por su gestión de las listas entre unos partidos que llevaban meses trabajando por la coalición. Una situación bien distinta a la de Podemos, que sólo se avino a negociar en las últimas semanas, después de más de un año rechazando revalidar la alianza, y después de que la dirección nacional frenara un acuerdo alcanzado entre la federación andaluza del partido e IU en junio del año pasado para repetir la coalición. Un acuerdo, aquel, con un reparto más equitativo que el planteado hasta ahora, destacan fuentes negociadoras de ambas partes.

La semilla para la ruptura

Mientras las exministras de Podemos, Irene Montero y Ione Belarra, han evitado pronunciarse públicamente sobre el acuerdo, lo cierto es que la estela de críticas abierta por Iglesias fue también seguida por otros dirigentes de la ejecutiva morada. "El análisis de Pablo Iglesias es correcto", defendía en redes la diputada nacional y miembro de la ejecutiva de Podemos, Martina Velarde, que acusó a IU de dejar sin opciones a Podemos.

"IU ha decidido que lo mejor para poder confluir es encabezar 7 de 8 provincias, y que Podemos se quede casi sin posibilidades de tener representación", continuó la diputada, en un largo hilo, donde acusaba al partido de Maíllo de "hacer una llamada a confluir solo para poder utilizar el relato de la mano tendida y la unidad". El acuerdo, sin embargo, contempla que IU encabece cinco provincias -Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba y Almería-, mientras cede Cádiz a Movimiento Sumar; Huelva a Iniciativa del Pueblo Andaluz y Jaén a Podemos, en una lista que estará previsiblemente encabezada por el dirigente de Podemos Juan Antonio Delgado, según apuntan fuentes moradas. Los morados tienen además el número dos en las provincias de Sevilla y Málaga.

Otro miembro de la ejecutiva -Consejo de Coordinación-, Pedro Honrubia, tildaba el pacto de "acuerdo de mierda humillante", también en redes sociales, donde apuntó a un presunto intento de "aniquilar" al partido: "Si de verdad quieres unir, no intentes humillar, no vetes y al menos disimula tu odio hacia ese otro". El mismo día de la firma, otro miembro de la ejecutiva y diputada, Noemí Santana, criticó que "la generosidad parece que siempre viene del mismo lado".

Entre los partidos de Sumar creen que el acuerdo andaluz fue una forma de evitar la losa de otra derrota en solitario ante las malas perspectivas electorales y tras los varapalos electorales de Aragón y Castilla y León (0,9 y 0,7% del voto, respectivamente), y para no ser señalados como responsables de la desunión, después de un año poniendo exiencias para rechazar cualquier negociación.

Además, sospechan que el pacto de Andalucía es en realidad una semilla para la ruptura en las generales y que responde a una estrategia más de los morados, con el objetivo de "utilizarlo para decir que no merece la pena pactar y llevar en solitario a Irene Montero". Una reflexión que bien podría coincidir con una expresión que el propio Iglesias empleó este lunes en RNE, donde aseguró que "en política muchas veces hay que entregar una plaza para luego ver la próxima que viene, y ahí van a aparecer otros elementos".

El exdirigente morado aprovecha en sus últimas intervenciones para exhibir el "tándem" de Irene Montero y Gabriel Rufián, que protagonizan un acto este jueves en Barcelona. Después de que Podemos asegurase que los actos del portavoz de ERC eran "charlas", Iglesias dibujó esta cita como el germen de un pacto electoral, asegurando que "hay cierta ilusión con el tándem de liderazgos, aunque sean de partidos diferentes", asegurando que Rufián tiene "ganas".

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