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Día del Libro 2022

El gran "bulo" del Día del Libro

La Unesco celebra esta efeméride cada 23 de abril para recordar el fallecimiento de Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso

Capilla de las Ánimas: Parte de los restos del Inca Garcilaso se conservan en la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Desde hace más de tres décadas, un centenar de países de todo el mundo celebran cada 23 de abril el Día Internacional del Libro, una iniciativa promovida por la Unesco con el objetivo de fomentar la lectura y la industria editorial entre la población.

La elección de la fecha para conmemorar esta efeméride no es en absoluto baladí. De hecho, fue la Unión Internacional de Editores, una entidad fundada en 1896 con sede en la ciudad suiza de Ginebra, la que se la planteó a la Unesco sosteniendo que el 23 de abril de 1616 fallecieron tres grandes escritores de la literatura universal: Miguel de CervantesWilliam Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega -que, pese a no ser tan conocido como los dos anteriores, está considerado como uno de los más grandes cronistas de América y uno de los mejores prosistas del renacimiento hispánico-.

La Conferencia General de la Unesco dio por buena la iniciativa y la terminó aprobando en una reunión celebrada en París el 15 de noviembre de 1995, por lo que, a partir de esa fecha, cada 23 de abril se celebra en todo el mundo civilizado el Día Internacional del Libro.

Sin embargo, esa coincidencia casi cósmica que representaría la muerte de tres grandes escritores en un mismo día, un mismo mes y un mismo año resulta ser falsa. Porque expertos de la talla del francés Jean Canavaggio o los españoles Francisco Rico o Martín de Riquer defienden que Miguel de Cervantes falleció, a los 68 años de edad, el 22 de abril de 1616. Y, probablemente, de diabetes.

El origen del error podría encontrarse en un asiento del Libro Cuarto de Difuntos de la Parroquia de San Sebastián de Madrid, donde se relacionan los decesos acaecidos en la Villa y Corte entre los años 1609 y 1620. Y es que el manuscrito deja por sentado que el autor de El Quijote murió el 23 de abril de 1616 tras recibir "los Santos Sacramentos de mano del licenciado Francisco López". Sin embargo, los más prestigiosos cervantistas contemporáneos coinciden en señalar que esa fecha, la del 23 de abril, correspondería realmente con la de su sepelio.

El segundo error, que atañe en este caso a William Shakespeare, es todavía más curioso. Y es que el autor de Hamlet, Macbeth o Romeo y Julieta falleció, sí, el 23 de abril de 1616 -a los 52 años y, probablemente, de cáncer- pero del Calendario Juliano, que era el sistema que estaba vigente por entonces en Inglaterra, mientras que en España ya había entrado en vigor el Calendario Gregoriano -llamado así por su promotor, el papa Gregorio XIII, que el 24 de febrero de 1582 promulgó la bula Inter Gravissimas, mediante la cual reformaba el Calendario Juliano, que había instaurado Julio César en el año 46 a. C. inspirándose en el sistema egipcio, que fue el primer calendario solar conocido de la Historia de la humanidad-.

A partir de 1515, un estudio realizado por científicos de la Universidad de Salamanca - ratificado en 1578- aconsejaba actualizar el Calendario Juliano, ya que presentaba un desfase anual, por exceso, de 11 minutos y 14 segundos. Ahí es nada.

De este modo, los primeros países en asumir el nuevo Calendario Gregoriano, a partir de 1582, fueron los que dependían de la Corona de Felipe II -España y sus virreinatos en América y Filipinas-, además de los estados de la península itálica y Portugal. Sin embargo, Gran Bretaña y sus colonias americanas no adoptaron este sistema hasta 1752. Por ello, es incorrecto pretender hacer coincidir las muertes de Cervantes y Shakespeare, ya que ambas fechas se computaron siguiendo calendarios diferentes. En ese sentido, utilizando el sistema actual, resultaría que el autor de El sueño de una noche de verano falleció justo dos semanas después que Miguel de Cervantes, es decir, el 3 de mayo de 1616.

Quien sí pudo fallecer el 23 de abril de 1616 fue, precisamente, Gómez Suárez de Figueroa, más conocido como El Inca Garcilaso de la Vega, aunque en su partida de defunción consta como fecha del deceso el día 24 de abril, mientras que en la lápida de su tumba, que se encuentra en la Capilla de las Ánimas, en la Mezquita-Catedral de Córdoba, se asegura que falleció de manera «ejemplar» el 22 de abril de 1616. ¿Alguien da más? 

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