"La primavera es inexorable", decía Pablo Neruda. Y aunque al otro lado de la ventana aún llueve y se intuye un frío apocalíptico, es hora de empezar a pensar en otro tiempo, en otro clima, en flores abriéndose paso en cualquier sitio y en cielos azules. La moda nos ayuda en este ejercicio de imaginación. No hay más que ver cómo la vorágine de las rebajas va dejando paso, poco a poco, a prendas más livianas, más sutiles e infinitamente más apetecibles.

La falda con aberturas de infarto y las piezas arty, pasando por las veladuras, se posicionan como cambios revolucionarios para esta primavera.