Vinaròs vivió ayer, tal y como manda la tradición, la fiesta en honor a su patrona, la Mare de Déu de la Misericòrdia. La jornada comenzó a las siete de la mañana, con la salida en romería de la imagen de la santa de la iglesia Arciprestal de la Asunción.

Los vecinos más devotos del municipio salieron del presbiterio de la parroquia junto a los compononentes de la Germandat dels Sants Patrons. La romería la encabezó el párroco de la iglesia de Santa Magdalena, mosén Cristóbal Zurita Esteller, que fue el encargado de portar la diminuta imagen de la virgen peregrina.

DEVOCIÓN Y TRADICIÓN

La procesión, capitaneada con la bandera y la cruz de guía, prosiguió el camino en busca de la calle del Puente, donde se realizó la primera parada. Los rezos al Santo Rosario fueron la constante del desfile mientras se dirigían al cementerio municipal, donde se realizó la segunda de las tradicionales paradas para descansar.

Antes de afrontar el último tramo para llegar al templo sagrado, fue en la ermita de San Gregorio donde la romería volvió a hacer el último descanso. Posteriormente, sobre las 9.00 horas, la procesión llegó ya a la ermita de la Mare de Déu de la Misericòrdia.

Una vez en el templo religioso se celebró la misa de romeros y a las 11.00 horas fueron Les Camaraes quienes acapararon el protagonismo al realizar un baile tradicional en la plaza. A las 12.00 horas llegó el momento de la Misa de Peregrinos, y posteriormente, dio comienzo el reparto del arroz. Los tíquets se tuvieron que adquirir con antelación por un precio de un euro por 2 raciones, y los beneficios se destinaron a la oenegé Por más vida.

Aunque los más creyentes eligieron subir a pie hasta la ermita, desde el Ayuntamiento ofrecieron la opción del transporte público. De hecho, la concejala de Fiestas, Carla Miralles, informó del “servicio de autobuses gratuito con salida frente a los juzgados, cada hora desde las 9.00 hasta las 12.00 horas, mientras que para volver los horarios son desde las 15.00 hasta las 17.00 horas”.

La festividad concluyó con la misa en la iglesia arciprestal, a las 19.00 horas, y la posterior procesión por las calles más céntricas de la ciudad, en una jornada de lo más soleada y calurosa.