Israel autorizó ayer la visita de personalidades extranjeras al presidente palestino, Yasir Arafat, aislado desde hace un año en La Mukata de Ramala, bajo control del Ejército israelí. La decisión fue adoptada por el jefe del Gobierno israelí, Ariel Sharon, y el ministro de Exteriores, Silvan Shalom. A cambio, Sharon no recibirá a los visitantes de Arafat, según informaba el diario Haaretz.

Tanto Sharon como Shalom estiman que "los dirigentes extranjeros no tienen ningún motivo para reunirse con Arafat, en la medida en que Israel no lo considera un interlocutor". Uno de los primeros que deberá decidir si se reúne con Arafat, será el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, que el 1 de mayo tiene prevista una gira por Oriente Próximo. El representante de política exterior y de seguridad de la Unión Europea, Javier Solana, visitará en breve la región.