La monarquía marroquí dio ayer un paso atrás en materia de libertad de expresión. En una sesión que duró apenas dos minutos, el Tribunal de Apelación de Rabat confirmó la pena de prisión para el periodista Alí Lmrabet por "ultraje al rey", limitándose a reducirla de cuatro a tres años. Además, los jueces ratificaron la multa de 20.000 dirhams (1.900 euros, más de 300.000 pesetas) y la prohibición de sus dos revistas satíricas, Demain (en francés) y Duman (en árabe), que había impuesto un tribunal de primera instancia.

El 21 de mayo, el periodista fue condenado a cuatro años por una caricatura en la que se criticaba el presupuesto del Estado destinado a los gastos de la familia real, por un dibujo en que se ridiculizaba la obligación de los marroquís a besar la mano del monarca y por una entrevista a un militante republicano.

La represión de la prensa independiente no afecta sólo a Lmrabet, pues actualmente hay en Marruecos otros cuatro periodistas encarcelados, en aplicación de la nueva ley antiterrorista.

Tras conocer la sentencia, la familia del periodista y la catalana Laura Feliu, su compañera sentimental, decidieron mostrarse más unidos que nunca. "No vamos a llorar; no vamos a darles ese gusto", clamó su hermana Naziha. "Es el momento de la lucha, no de las lágrimas".

"LLEGAR HASTA EL FINAL"

"Ya me esperaba algo así de esta justicia injusta", le comentó Lmrabet, de 44 años de edad, a Laura Feliu, que le visitó en la planta de presos del Hospital Avicena. "Un año menos no cambia nada; mi huelga de hambre continúa y, tras esta sentencia, estoy más decidido que nunca a llegar hasta el final", le dijo. Feliu, que lidera el Comité de Apoyo a Lmrabet, aseguró que "se trata de un juicio político" y que "la reducción de un año no significa nada ya que se confirma la pena de cárcel por un delito de opinión".

Ayer, Lmrabet no pudo asistir al tribunal. El periodista, hospitalizado desde el 26 de mayo y en huelga de hambre desde hace 45 días, hace cuatro semanas que no puede caminar, ya ni siquiera es capaz de estar sentado y debe pasar en cama todo el día. Sus familiares advirtieron que Lmrabet "se encuentra en peligro de muerte". "Tenemos un Estado criminal que mata a todos aquellos que aman la libertad", denunció Jaled, el caricaturista de Demain.