La vista del recurso de apelación de la condena de muerte que pesa sobre el español Pablo Ibar, celebrada ayer ante el Tribunal Supremo de Florida en la ciudad de Tallahasse, discurrió bien, según explicó a este diario el cónsul general de España en Miami, Javier Vallaure, que se mostró muy esperanzado. "La impresión es buena", dijo tras la audiencia, que duró algo más de una hora, en la que Ibar no estuvo presente.

También el padre del condenado, Cándido Ibar, hermano del desaparecido pugilista Jose Manuel Ibar Urtain, coincidió con esta apreciación, pero declaró con cautela que "hay que esperar a los resultados".

La apelación tiene como objetivo que la condena a la pena capital sea revocada, atendiendo a las numerosas irregularidades cometidas durante el segundo juicio celebrado en el 2000. El primero se anuló por falta de unanimidad del jurado. Ibar, que tiene 31 años, fue condenado a tres penas de muerte por el triple asesinato del dueño de un bar y dos mujeres en 1984, en un club nocturno de Miramar, al norte de Miami.

"Es la primera vez que Pablo tiene una defensa de verdad, en serio", comentó la suegra del condenado al cónsul Vallaure tras la vista de ayer. Ibar cuenta ahora con Peter Raben, un prestigioso criminalista del estado de Florida que también logró salvar de la pena capital a José Joaquín Martínez, otro español condenado a muerte en este estado.

Harán falta al menos seis meses para que se conozca la sentencia del Supremo, aunque Vallaure dijo ayer que Raben "está esperanzado" en que sea positiva e Ibar consiga volver a ser juzgado para demostrar su inocencia, en la que siempre insistió.

"ANIMADO Y NERVIOSO" "Está muy animado, un poco nervioso, y ayer se le cruzaban muchas emociones", comentó el cónsul, que se desplazó el lunes a la prisión de Raiford, para visitarle, junto a los seis senadores venidos expresamente de España para apoyar a Ibar con su presencia en la vista.

La delegación estuvo encabezada por Javier Rojo (PSE-PSOE), e integrada por Rosa Vindel (PP), Hilario Caballero (PSOE), Enric Florenza (CiU), Joseba Andoni Aurrekoetxea (PNV) y José Cabrero Palomares (Grupo Mixto).