Estados Unidos y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) enturbiaron ayer el entusiasmo desatado en el Kremlin por la aplastante victoria de Vladimir Putin en las elecciones presidenciales del domingo, al declarar que el proceso electoral no fue ni justo ni democrático. Con el 99,2% de los votos escrutados, Putin logró el 71,2% de los mismos, según la Comisión Electoral Central.

El comunista Nikolai Jaritononov, con el 13,7% de los sufragios, quedó en un alejado segundo lugar, seguido por el socialista Serguei Glaziev, quien consiguió el 4,1%. La candidata liberal Irina Jakamada obtuvo el 3,9% de los sufragios.

BAJA PARTICIPACIÓN A causa de la relativamente baja participación --el 64,3%--, Putin consiguió sólo el apoyo del 45,5% del censo electoral, de 109 millones de ciudadanos. Sin embargo, el presidente ruso dispondrá de un poder casi absoluto durante los próximos cuatro años. Con la mayoría absoluta que tiene en la Duma, puede ampliar a siete años el periodo de su segundo mandato o legitimar su reelección por más de dos legislaturas consecutivas para presentarse para las presidenciales del 2008.

El propio Putin declaró ayer que no participará en la próxima contienda, ya que ha estado buscando "desde el 2000 un heredero político" para sustituirle en el Kremlin en el 2008. "Quiero asegurar que conservaremos todas las conquistas democráticas, fortaleceremos el pluralismo político, consolidaremos la sociedad civil y haremos todo para asegurar la libertad de los medios de información", declaró.

El triunfo de Putin quedó ensombrecido por las críticas de observadores occidentales. Julian Pill Yeits, el jefe de la misión de la OSCE y la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE), declaró ayer que "no fue respetada la norma que garantiza a todos los candidatos el libre acceso a los medios de comunicación públicos".

En realidad no hubo competencia entre el presidente Putin y los demás aspirantes. Todo esto impide sacar una conclusión positiva sobre la viabilidad de los procesos electorales en Rusia". Los observadores denunciaron también "numerosas irregularidades" en el proceso de la votación y del escrutinio.

OPINIÓN DE WASHINGTON El secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, aseguró: "Las últimas elecciones suscitan nuestra preocupación. Los rusos deben entender que para lograr una democracia reconocida por la comunidad internacional es necesario que todos los candidatos tengan el mismo acceso a los medios".

El jefe de la campaña electoral de Putin, Dmitri Kozak, fue muy duro: "Los electores rusos tienen suficiente experiencia de participación en las elecciones democráticas y no necesitan consejos, menos aún de un país cuyos procedimientos electorales tienen evidentes defectos".

La Unión de Periodistas de Rusia también destacó la "desigualdad" de la cobertura informativa de la campaña. El secretario general de la organización, Igor Yakovenko, dijo que Putin ocupó el 69% del espacio informativo en los dos canales estatales.