EDAD AÑOS

CARGO ABOGADO. EXDIPUTADO DE LA UNIDAD POPULAR

PRECEDENTE EN ENERO DE 1998 PRESENTÓ LA PRIMERA DE LAS CENTENARES DE DEMANDAS CONTRA EL GENERAL GOLPISTA POR LA DESAPARICIÓN DEL MARIDO DE LA DIRIGENTE COMUNISTA GLADYS MARÍN

"Éste es un episodio habitual, una maniobra con la que se intenta conmover a la opinión pública. Pero igual el lunes sale el fallo", dijo ayer a este diario el abogado Eduardo Contreras --uno de los querellantes en la causa de la operación Cóndor contra Augusto Pinochet-- poco después de enterarse del ingreso del dictador en el hospital.

--¿Por qué piensa que el Tribunal de Apelaciones rechazará el recurso de amparo que presentó la defensa?

--Porque carece de fundamento: para que fuera aceptado debería existir un juez incompetente o un delito inexistente. Y eso no es así. La resolución del juez Juan Guzmán ha sido histórica por varias razones: éste es uno de los casos emblemáticos de la dictadura en el que está más clara la participación de Pinochet. El fallo, a su vez, echa por tierra la hipótesis del Tribunal Supremo con la que se cerró la causa de la Caravana de la muerte, que alegaba que Pinochet estaba loco. Lo único que buscó el recurso de amparo es ganar tiempo: han frenado la orden de detención, pero ése es un triunfo de corto alcance.

--¿Cómo explica que el mismo Tribunal Supremo que avalara la "locura" de Pinochet dijera luego lo contrario?

--Han ocurrido cosas muy importantes, como el escándalo de las cuentas bancarias de Pinochet, el Informe sobre la Prisión y la Tortura, el mea culpa del Ejército y, también, la propia actividad que ha desplegado Pinochet en su entrevista con la televisión de Miami, la declaración hecha ante el juez Guzmán... Todo esto ha ido demostrando, como se señala en el procesamiento, que no está loco. También existe una explicación jurídica de lo que sucede. En el Derecho de origen latino, que está vigente en Chile, la jurisprudencia no es obligatoria. Las sentencias solamente tienen valor sobre el caso en el que recaen.

--Más que jurídica, la explicación parece política-.

--Sí. En el 2001 fue tal la presión de los militares y del poder Ejecutivo sobre el Tribunal Supremo, que le obligaron a aceptar la tesis de la locura. Es cierto que han cambiado las condiciones políticas. Y también que Pinochet no está loco. Tiene dificultades para comer, caminar, desplazarse, pero sus facultades mentales están intactas. El diagnóstico es ilustrativo: habla de "demencia subcortical", es decir, bajo la corteza cerebral. Y la memoria, nuestra inteligencia y sentimientos, se encuentran en la corteza. La locura que exige la legislación penal es la del individuo que está fuera de la realidad. Y ése no es Pinochet.

--Por ahora todo se parece a lo que ocurrió en el 2001. Después del procesamiento vino el amparo y luego el cierre de la causa por la "locura". ¿La historia se volverá a repetir?--Siempre es una posibilidad, pero hoy no hay tantas presiones para liberarlo. Pinochet se encuentra cada vez más aislado. Hasta su hijo dice que cada vez le cuesta más defenderle. Igual no hay que apurarse en los pronósticos. Vamos a pasar discutiendo unos tres meses por lo menos. Cuando todo esto quede decantado, suponiendo que nos vaya bien, podríamos esperar una condena para mediados del año próximo.

--¿Les puede ir mal?--Bueno, en el Tribunal Supremo hay todavía una mayoría de partidarios de Pinochet. Por eso, el Colegio de Magistrados acaba de dar un paso muy valiente al enfrentarse a sus integrantes, luego de que éstos rechazaran haber avalado la represión, como se explicita en el Informe sobre la Tortura.

Informe sobre la Tortura

--¿Sería más fácil condenarlo por las cuentas bancarias secretas en EEUU?--Sí, como le pasó a Al Capone en EEUU cuando cayó por evadir impuestos. Puede ser.