Francia será "la oveja negra" de Europa si el no triunfa en el referendo sobre la Constitución europea que tendrá lugar el próximo 29 de mayo. El presidente francés, Jacques Chirac, se expresó de esta manera en un debate con 83 jóvenes que fue transmitido en directo por la cadena privada TF1. Parafraseando a Juan Pablo II, Chirac se dirigió varias veces a sus invitados en el palacio del Elíseo con un "no tengáis miedo". Pero la mayoría no parecían nada convencidos.

En caso de derrota del , Francia se quedaría "considerablemente debilitada" y sería "la oveja negra que habría bloqueado todo" ya que la construcción europea "se pararía", subrayó el mandatario. Desde el comienzo de la transmisión, Chirac pidió "no mezclar" el referendo con los asuntos internos. "La política interior tiene sus reglas, sus ritmos, sus exigencias. No las ignoro y las asumo", dijo. "Pero no hay que mezclar las cosas en un momento en que se va a tomar una decisión fundamental para el futuro de nuestro país y para el futuro de Europa".

El presidente francés dejó bien claro que, en caso de que el no gane, no va a dimitir, y pese a asegurar que no quería dramatizar, avisó de que, en caso de rechazo, "no se podrá renegociar el Tratado". "Somos 25 --dijo--, y los otros 24 jamás aceptarán renegociar". Para Chirac, además, aprobar la Carta supone dar un gran paso hacia una Europa "fuerte y organizada" que podrá "oponerse" a potencias consolidadas como EEUU o emergentes como China y la India.

CATORCE SONDEOS EN CONTRA Catorce sondeos consecutivos difundidos desde mediados de marzo dan al no como ganador cara al referendo del 29 de mayo El último, realizado por el instituto CSA, muestra que el 55% de los franceses tienen la intención de rechazar la Constitución, y que la abstención rondará el 48%. En todas las encuestas, el no entre la población de 18 a 24 años está progresando de una manera alarmante.

Uno de los retos de la intervención televisada de Chirac era, precisamente, convencer a los jóvenes de que "es útil votar, y de manera positiva", el 29 de mayo. De ahí que se haya utilizado un formato de transmisión poco habitual, que ya ha suscitado críticas y polémica: en directo, con 83 jóvenes de entre 18 y 30 años en el plató y con la ayuda de periodistas y animadores populares de la televisión francesa haciendo de moderadores.

UNA TAREA DIFÍCIL Hasta ahora, los partidarios del no han logrado encontrar argumentos para convencer a los franceses de la necesidad de una constitución para Europa. Chirac debe luchar contra el descontento social, contra las huelgas y protestas en diversos sectores, contra la creciente impopularidad del Gobierno de Jean-Pierre Raffarin y contra la polémica sobre la directiva Bolkestein. La tarea del presidente no es fácil. De ahí que insistiera, a lo largo de toda la transmisión, sobre la necesidad de "no mezclar las cosas".