Colombia exigió a los países de la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR) que considere "terroristas" a la guerrilla que opera en su país, siguiendo el ejemplo de la UE, EEUU y Canadá. "Nos inquieta que Latinoamérica no lo haga así", dijo el presidente, Álvaro Uribe. "Nos preocupa muchísimo que se les dé a esos grupos delictivos connotaciones políticas o beligerantes", agregó.

El presidente de Colombia lamentó que en la región todavía se siga viendo a las FARC y el ELN como expresiones de las insurgencias regionales de los años 60. Para Uribe, el hecho de que su colega de Venezuela, Hugo Chávez, haya dicho que Raúl Reyes --el número dos de las FARC que murió a manos del Ejército colombiano en marzo de 2008-- era "un buen revolucionario", es "una apología de un jefe torturador" y un "insulto" a su pueblo. "¿Hay que calificar a las FARC de terroristas? ¿Si no lo hacemos, somos sus cómplices? Basta de maniqueísmo", planteó el ecuatoriano Rafael Correa.

Correa se preguntó cómo es posible que las FARC hayan pasado de 22.000 a 8.000 miembros en parte por los golpes que les ha dado el Ejército colombiano, y se invoque ahora la necesidad de acuerdo militar con EEUU para enfrentar su amenaza. "¿Para qué necesitan las bases?", interrogó.

El peruano Alan García fue el único que utilizó las mismas palabras de Uribe para definir a las FARC