El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, comparecerá mañana en el Senado italiano para dar cuenta de los últimos cambios en la composición de su Gobierno, lo que supondrá además su primera declaración parlamentaria tras las recientes derrotas en las elecciones municipales y los referendos. La presencia en el Senado del jefe del Ejecutivo será la primera de las dos iniciativas de "verificación parlamentaria" de la mayoría gobernante que se celebrarán esta semana en Italia, pues el miércoles está previsto que Berlusconi acuda también a la Cámara de los Diputados. Este nuevo paso de Berlusconi por el Parlamento se produce por deseo expreso del presidente de la República, Giorgio Napolitano, quien a principios de mayo exigió que las cámaras abordaran los cambios en la composición de la mayoría gobernante que se han producido desde los comicios de 2008 y, sobre todo, tras el reciente nombramiento de nueve subsecretarios tránsfugas. Según informaron hoy a Efe fuentes del Senado, en el orden del día de la cámara alta está previsto que a las 16.00 hora local (14.00 GMT) comience la sesión con una declaración de Berlusconi que dé paso a un debate. Las mismas fuentes explicaron que, por el momento, no hay previsto ningún voto, algo que podría producirse si a última hora alguno de los grupos presentara algún tipo de moción que debiera someterse a la aprobación de los senadores. El diario milanés "Corriere della Sera" asegura hoy que la oposición se plantea la posibilidad de presentar una moción en la Cámara de los Diputados para el miércoles una vez que escuche la declaración sobre la composición y los planes de su Gobierno que ofrezca Berlusconi. De esta decisión dependerá "a priori" que se produzca el voto en la cámara baja, donde la mayoría que sustenta el Gobierno es más ajustada, sobre todo tras la ruptura de Berlusconi con su antiguo aliado Gianfranco Fini hace un año. La comparecencia de Berlusconi en el Parlamento ha despertado mucho interés en Italia, ya no solo por las derrotas sufridas en las elecciones municipales y en los cuatro referendos nacionales de los pasados 12 y 13 de junio, sino también por las exigencias que sus socios de Gobierno, la Liga Norte (LN), le han ido planteando. Este domingo, en un mitin, el líder de la LN, Umberto Bossi, planteó a Berlusconi doce exigencias, entre las que figuran una bajada de impuestos, la reducción del número de parlamentarios y el polémico traslado de ministerios al norte, petición que ha puesto en jaque al partido del primer ministro en Roma. El opositor Partido Demócrata ha anunciado que mañana en la Cámara de los Diputados someterá a votación una moción contra ese traslado de ministerios de Roma propuesto por la LN, algo a lo que sumará también la formación de Berlusconi, Pueblo de la Libertad, con un documento propio, según anunció hoy el alcalde de la capital, Gianni Alemanno.