Una atronadora ovación recibió ayer la admisión de Palestina como miembro de pleno derecho de la Unesco, una de las principales agencias de la ONU. Palestina se convirtió en el Estado número 195 del organismo con sede en París, por 107 votos a favor, 57 abstenciones y 14 sufragios en contra. La victoria diplomática de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se produjo pese a la oposición de EEUU e Israel, que consumaron la amenaza de suspender su contribución a la Unesco. EEUU aportaba el 22% de los 70 millones de dólares de su presupuesto.

La Unión Europea (UE) evidenció, una vez más, su incapacidad de actuar de forma unánime. Mientras España y Francia votaron --al igual que otros nueve países comunitarios-- a favor de la admisión, Alemania se opuso. El Reino Unido e Italia se abstuvieron. "Creo que hemos asistido a un momento histórico; España se ha situado en el lado correcto de la historia", opinó la ministra española de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia.

Francia lamentó que la votación de la conferencia general de la Unesco se produjera antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU examine, el 11 de noviembre, la petición de Palestina. Sin embargo, París optó por votar a favor bajo el argumento de que Palestina tiene derecho a un Estado "que conviva en paz y seguridad con el de Israel". Se pronunció en la misma línea que Rusia, China, India, y la casi totalidad de países árabes, africanos y latinoamericanos.

CÓLERA DE ISRAEL La ANP celebró su incorporación a la Unesco, tras la admisión de Sudán del Sur el pasado viernes. Abbás la consideró una "victoria del derecho, de la justicia y de la libertad". Israel denunció una "maniobra unilateral que no cambiará nada sobre el terreno pero que aleja aún más la posibilidad de un acuerdo de paz". El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, lanzó una advertencia: "No nos vamos a quedar de brazos cruzados ante este tipo de movimientos que dañan a Israel", manifestó.

Además de juzgar "contraproductiva" y "prematura" la votación de la Unesco, EEUU decidió, al igual que Israel, retirar su aportación económica a la Unesco, dedicado a promover el diálogo cultural, la educación, el desarrollo científico y la paz.