Grecia se dotó ayer de un Gobierno técnico provisional hasta las elecciones del 17 de junio, un paréntesis de un mes en el que en ese país no se decidirá prácticamente nada --el Parlamento suspende sus sesiones hoy-- pero que mantendrá en la incertidumbre más absoluta a la zona euro. Los mensajes tranquilizadores se mezclan con otros que no lo son tanto, pero los que sí están muy lejos de recuperar la calma son los mercados. El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que suspende los contactos con Grecia hasta después de las elecciones.

El previsible triunfo de la izquierda de Syriza --contraria a las medidas de austeridad pactadas por Atenas con la UE a cambio de los dos planes de rescate de 240.000 millones de euros-- ha alimentado la sensación de que será inevitable la salida de Grecia de la moneda única.

La Comisión ya ha empezado a trabajar en planes secretos para amortiguar el golpe, y también lo hace el FMI. Su directora gerente, Christine Lagarde, aseguró ayer jueves que la institución está "técnicamente preparada para todo". "No estoy sugiriendo que esa --la salida del euro-- sea una solución deseable", dijo Lagarde, que advirtió que resultaría "extremadamente costosa", y no solo para Grecia.

PROTAGONISTA EN EL G-8 La crisis en la eurozona será uno de los temas protagonistas de la cumbre del G-8, que hoy se inicia en Camp David. Ayer, los dirigentes europeos que participarán en esa reunión --la cancillera Angela Merkel, el primer ministro británico, David Cameron, el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro italiano, Mario Monti-- mantuvieron una videoconferencia. Participaron también el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y el de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Una portavoz de Downing Street afirmó que fue una "conversación constructiva" en la que Cameron "enfatizó la importancia de que Grecia y la eurozona tomen acciones decisivas para asegurar la estabilidad y prevenir el contagio". Según Berlín, hubo consenso en subrayar que, para salir de la crisis, es necesaria la consolidación fiscal y el crecimiento. Antes, el nuevo ministro francés de Finanzas, Pierre Moscovici, insistió en que Francia no ratificará el pacto europeo de disciplina fiscal si no incluye compromisos de apoyo al crecimiento.

La videoconferencia siguió al alarmante aviso que lanzó Cameron a los dirigentes de la zona euro, sobre la posible ruptura de la moneda única. "La eurozona está en una encrucijada. O bien se arregla o se enfrenta a una ruptura", declaró el primer ministro en Manchester. "Grecia está al borde del abismo, y la supervivencia del euro en cuestión", insistió. "De cara a esta situación, tengo una tarea muy clara: mantener a salvo a Gran Bretaña", que no participa de la moneda única.

Las especulaciones de Cameron sobre una posible ruptura