La policía y, probablemente, la propia mafia buscan a un hombre de raza blanca, de entre 50 y 55 años, de elevada estatura, que preparó a conciencia el lugar poco antes de consumarse, el sábado, el atentado con explosivos ante una escuela de la ciudad de Brindisi, en el que murió una adolescente. Son las primeras pistas sobre la persona que colocó las tres bombonas de gas, logradas a partir de imágenes captadas por una cámara. La página web de La Stampa mostró ayer imágenes del individuo.

Además de la fallecida, otra joven se encuentra hospitalizada en estado grave. La cámara captó al hombre, que en aquellas horas llevaba chaqueta oscura, pantalones claros y zapatillas de tenis, mientras colocaba y activaba el artefacto explosivo.

Las primeras investigaciones apuntaban con el dedo acusador a la Sacra Corona Unita, la mafia de la región, pero, a medida que avanza la investigación, esta pista se está descartando, ya que, según fuentes policiales, "la mafia no actúa así". "Las mafias buscan apoyo popular y un atentado en una escuela provoca repulsa", dicen fuentes policiales.

Marco Dinapoli, fiscal de Brindisi, ofreció suculentas pistas, como que el artefacto fue activado "con un mando a distancia, mientras el autor del atentado se encontraba a unos 30 o 40 metros". "Un individuo en guerra con el mundo", reveló.