El enviado especial de la ONU y la Liga Árabe a Siria, Kofi Annan, pidió ayer en Damasco al régimen del presidente sirio, Bashar el Asad, que "adopte pasos efectivos para demostrar que va en serio en su intención de resolver la crisis pacíficamente". Annan, que dijo estar "impactado y horrorizado" por la matanza de Houla -- en la que fueron asesinadas 108 personas, entre ellas 49 niños y 34 mujeres--, hizo un llamamiento a todos los implicados en el conflicto para que "ayuden a crear un contexto correcto, que permita un proceso político creíble". "Este mensaje de paz no es solo para el Gobierno, sino también para cualquiera que tenga un arma", dijo.

"Estoy impactado y horrorizado por los trágicos incidentes de Houla, que se llevaron tantas vidas inocentes de niños, mujeres y hombres", dijo Annan al llegar a la capital, donde se reunió con el ministro de Exteriores sirio, Walid al Mualem, y hoy mantendrá un encuentro con Asad.

LOS 'SHABIHA' La matanza en esa localidad de la provincia de Homs tuvo lugar el viernes, después de que centenares de personas se manifestaran contra Asad en la zona. Grupos opositores y oenegés denunciaron la masacre y aseguraron que la habían perpetrado las fuerzas de seguridad sirias y grupos afines al presidente, conocidos como shabiha, aunque el régimen de Damasco negó su responsabilidad y atribuyó los crímenes a "centenares de hombres armados" que habían atacado a soldados previamente. Las fuerzas opositoras aseguraron que el Ejército bombardeó el área de Houla, y luego los shabiha fueron casa por casa asesinando a cuchilladas y a tiros a niños, mujeres y hombres.

"Fue un crimen espantoso y el Consejo de Seguridad de la ONU lo ha condenado con toda la razón", dijo Annan, que leyó su declaración y rechazó responder a las preguntas de la prensa. El enviado de las Naciones Unidas expresó sus "profundas condolencias" a las familias de las víctimas y los heridos en Houla y en el resto del país, y recordó que el Consejo de Seguridad ha pedido que se investigue la matanza porque "los responsables de esos crímenes brutales deben rendir cuentas". "Es el pueblo sirio el que está pagando el mayor precio", subrayó Annan, que ya visitó Siria en marzo. Pero mientras él hablaba en Damasco, la oposición denunció la muerte de entre 35 y 53 personas en Hama a manos del Ejército.

Annan señaló que su plan de seis puntos para poner fin a la crisis siria no se ha aplicado de manera global. "Espero tener conversaciones serias y francas con Asad", agregó el enviado especial, cuyo proyecto establece un alto el fuego, la retirada de las tropas sirias de las ciudades, la liberación de presos políticos, la entrada de ayuda humanitaria y el inicio de un diálogo entre el régimen y la oposición. La tregua entró en vigor el 12 de abril, pero no se ha cumplido. La ONU tiene desplegados en Siria casi 300 observadores, cuyo mandato expira en julio.