El presidente francés, François Hollande, lo dijo en la rueda de prensa: "¿Quién habría podido prever hace unas semanas que el crecimiento estaría en el orden del día del Consejo Europeo?".

Los dirigentes de las cuatro principales economías de la zona euro (Alemania, Francia, Italia y España) acordaron ayer en Roma plantear al resto de los socios la semana próxima un plan de medidas concretas para apoyar el crecimiento y la creación de empleo que disponga de 130.000 millones de euros (el 1% del PIB de la UE). Es un pequeño paso pero simbólico después de un lustro en el que, como recordó la propia cancillera alemana, Angela Merkel, la palabra más repetida en las instituciones europeas ha sido "austeridad". "Solidez y finanzas no son suficientes si no se consigue crecimiento", declaró en la rueda de prensa que dio junto con Hollande, el primer ministro italiano, Mario Monti, y Mariano Rajoy.

EUROBONOS La dirigente cedió ante el empuje de Hollande y Monti y aseguró que ha llegado el momento de que la UE aborde el debate sobre el crecimiento de una manera "más enérgica". Y ha llegado porque, apuntó, los países con problemas han realizado reformas de calado y todos se han comprometido a controlar el déficit público.

Este fue el principal gesto que hizo Merkel, puesto que la cancillera volvió a mostrarse contraria a flexibilizar el uso de los fondos de rescate para ayudar a España y tampoco dio ninguna esperanza de que vaya a ceder e impulsar los eurobonos, dos medidas que podrían frenar la grave crisis de deuda soberana que sufren ante todo Italia y España.

En este punto, Hollande, que apuesta firmemente por la mutualización de la deuda, llegó a decir durante la rueda de prensa que él defiende los eurobonos como una opción realista antes de 10 años. El mandatario francés, en clara alusión a Merkel, dijo que los ciudadanos no van a querer transferir soberanía a las autoridades europeas si no hay antes un aumento de la solidaridad, justo lo contrario que sostienen las autoridades alemanas. Berlín asegura que los países de la eurozona deben transferir soberanía fiscal y presupuestaria a Bruselas antes de aprobar los eurobonos.

APOYO A LA TASA FINANCIERA Respecto a la posibilidad de introducir una tasa a las transacciones financieras, asunto que se abordará la semana próxima en el Consejo Europeo, Merkel aseguró que los cuatro habían comentado en la reunión que estaban de acuerdo, pese a la gran división suscitada en la UE.

Monti --promotor del encuentro-- no dio demasiados detalles del plan de crecimiento y se limitó a decir que hay que hacer un "uso más eficaz de los recursos comunitarios para reforzar el crecimiento y la competitividad" y aumentar el capital del Banco Europeo de Inversiones.

La gran intervención del dirigente llegó al finalizar la rueda de prensa. Acababa de hablar Merkel, que le había dicho a Rajoy que los tratados no permiten que la ayuda del rescate vaya directamente a los bancos. Tras escuchar a la dirigente conservadora cómo insistía en las "reglas europeas" y antes de despedir el acto, Monti dijo que se sentía en la obligación de recordar que "la credibilidad" de los países de la zona euro no la han destruido "los griegos o los portugueses sino los principales países del euro". "Hace casi 10 años, Alemania y Francia, con la autorización y la complicidad de la presidencia italiana, se desviaron de las reglas del euro", aseguró Monti ante el asentimiento forzado de Merkel y Hollande.

Rajoy, que llegó a esta reunión con su credibilidad bajo mínimos tras la gestión del rescate a la banca, mantuvo un rol discreto en la rueda de prensa, evitó reivindicar ante Merkel de una manera directa que el Banco Central Europeo inyecte liquidez y destacó el mensaje de que el euro es "irreversible". El Gobierno apoya la nueva apuesta por el crecimiento, un paso que, según el PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba llevaba "meses reclamando".