Un tribunal alemán ha imputado a un hombre de 93 años de edad con 170.000 cargos por complicidad de asesinato, acusado de servir como guardia de las SS en el campo de exterminio de Auschwitz.

El acusado, cuyo nombre no fue revelado de acuerdo con las leyes de privacidad, estuvo en el campo de concentración de Polonia desde enero de 1942 hasta junio de 1944, según el tribunal estatal de Detmold en un comunicado.

En el escrito se indica que el acusado fue asignado al campo de Auschwitz I y que allí ayudó a supervisar a los nuevos prisioneros, en su mayoría judíos, a medida que llegaban a Auschwitz-Birkenau, la parte del complejo del campo en la que fueron asesinados los 1,1 millones de ellos.

El abogado defensor, Johannes Salmen, aseguró que su cliente reconoció haber estado en Auschwitz I, pero negó que se le asignase a Birkenau o estuviera involucrado en los asesinatos.

Al acusado se le atribuye también haber ejercido el cometido de selección de los nuevos llegados, a los que marcaba como prisioneros para su inmediata muerte o para enviarles a trabajar.