El Mundial de Catar está desde hace tiempo bajo sospecha. Desde que la FIFA otorgó al rico Estado árabe de organizar la Copa del Mundo de 2022, se la ha acusado de soborno, maltrato a los colectivos homosexuales y de esclavizar a los trabajadores que vienen de países del tercer mundo. Ahora se les suma la persecución a los periodistas.

Mark Lobel, reportero de la BBC en Doha, ha explicado que él y todo su equipo informativo fueron detenidos durante dos días sin motivo alguno. Las autoridades catarís también requisaron todo el material que filmaron cuando se dirigían a ver las nuevas instalaciones para los trabajadores del Mundial.

“ESTO NO ES DISNEYLAND”

En el artículo, Lobel detalla como los agentes lo amenazan y le descubren que el equipo de la BBC ha sido investigado y espiado desde su llegada a Catar. “Esto no es Disenyland, aquí no puede poner la cámara donde te dé la gana”, le llegó a gritar un agente.

El Gobierno de Catar emitió un comunicado dónde se acusó a los periodistas de haber traspasado una propiedad privada, algo que la BBC niega categóricamente. Lobel y su equipo fueron liberados pero todo lo que filmaron y documentaron ha quedado requisado.

ABUSOS LABORALES

Este caso no es el único donde periodistas internacionales han sido arrestados e intimidados en Catar por tratar de conocer las condiciones laborales de los migrantes. “Se trata de intimidar a aquellos que quieren informar los abusos y explotación laboral del país”, les dijo Mustafa Qadri, investigador de los derechos de los migrantes de Amnistía Internacional en el Golfo.

Lobel concluye el artículo hablando de el caso de un mecánico nepalí de 18 años al que engañaron y llevaron a Catar con un contrato que no sabía leer (porqué estaba en inglés) y un sueldo mucho menor de lo que le prometieron.