Los insurgentes yihadistas del Estado Islámico (EI) han capturado este miércoles la parte norte de la histórica ciudad de Palmira, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco, en el centro de Siria, según ha informado el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos (OSDH).

"Los combatientes del EI han tomado la totalidad del norte de Tadmor (nombre árabe de Palmira) y los soldados del régimen han huido de esta zona, que representa un tercio de la ciudad", ha indicado a AFP Rami Abdel Rahmane, director del OSDH.

Con esta última ofensiva, el EI ha recuperado el terreno perdido hace un par de días, cuando las fuerzas del régimen de Bashar el Asad lograron expulsar a los yihadistas, que habían entrado en Palmira el pasado sábado y se temía que pudieran destruir su herencia cultural, como ya han hecho con otros yacimientos arqueológicos de Irak.

CIENTOS DE MUERTOS

Hasta entonces, en los combates con el Ejército sirio habían muerto 300 personas, de las cuales 57 eran civiles, según denunció el OSDH. Entre los fallecidos, había 123 víctimas del bando de Asad, mientras que 115 fueron milicianos del EI.

Palmira es estratégicamente importante, ya que se encuentra en una encrucijada que une las ciudades de Homs y Damasco.

El EI ha montado ataques frecuentes en las zonas controladas por el Gobierno en los últimos meses, lo que forma parte de un esfuerzo evidente para expandirse más allá de sus bastiones en el este y el norte de Siria.