Las aplicaciones de mensajería cifrada como WhatsApp deben cooperar más con las autoridades y dejar de ofrecer un «lugar secreto para que los terroristas se comuniquen» con mensajes encriptados, afirmó ayer la ministra británica del Interior, Amber Rudd. Medios británicos informaron ayer de que Khalid Masood, el autor del atentado de Londres, envió un mensaje cifrado momentos antes del ataque. «Es completamente inaceptable, no debe haber lugar para que los terroristas se oculten», dijo la ministra a la BBC. Rudd quiso distinguir este caso del atentado de San Bernardino, en el que Apple se opuso a ayudar al FBI a entrar en un iPhone del terrorista: «No queremos entrar en la nube, pero queremos que admitan que tienen la responsabilidad de comprometerse con el Gobierno».

Por otra parte, la decisión de EEUU y el Reino Unido de prohibir subir dispositivos electrónicos mayores que un teléfono a la cabina de pasajeros de los aviones en vuelos procedentes de una decena de países de Oriente Próximo y el Magreb se debió al descubrimiento de un complot para atentar con explosivos ocultos en un falso iPad.