Quedan diez días para que expire el período transitorio del Brexit y el Reino Unido abandone la unión aduanera y el mercado interior cortando amarras definitivamente con el club. Y, a día de hoy, sigue sin estar claro si los equipos negociadores de la Unión Europea y el Reino Unido, Michel Barnier y David Frost, serán capaces de superar sus diferencias sobre la pesca y el acceso a las aguas británicas y cerrar un acuerdo a tiempo, antes del 31 de diciembre. Lo que sí parece evidente es que, en el hipotético caso de que haya 'fumata blanca' a tiempo, el Parlamento Europeo no tendrá tiempo de dar su consentimiento a un pacto que podría aplicarse de forma provisional.

El Parlamento Europeo ha hecho todo lo posible para estar en condiciones de otorgar el consentimiento antes de que finalice el período de transición y está comprometido a dar todos los pasos para minimizar las disrupciones para nuestros ciudadanos y empresas, ha explicado el eurodiputado y presidente de la comisión de exteriores, David Mcallister, tras la reunión celebrada este lunes por el grupo de coordinación del Parlamento Europeo para analizar la falta de acuerdo y discutir sobre los posibles escenarios con los servicios jurídicos.

El plazo límite fijado por la Eurocámara la semana pasada expiró en la medianoche de este domingo y la incertidumbre sigue siendo total. La negociaciones se están produciendo en un clima muy difícil. El Parlamento esperará a que concluyan pero ya ha declarado que está en contra de una aplicación provisional si hubiera acuerdo, señalan fuentes europeas.

Demasiado tiempo perdido

“Los juegos políticos de Westminster han hecho perder demasiado tiempo”, ha reprochado el jefe de filas del Partido Popular Europeo en la Eurocámara, Manfred Weber, que ha avisado de que “es imposible para el Parlamento evaluar un acuerdo antes de finales de año” y que los eurodiputados no sellarán un acuerdo antes de que expire el período transitorio. El líder del principal grupo de la cámara ha insistido en que, “como único órgano directamente elegido por sufragio directo” el Parlamento Europeo no debe apresurarse en la decisión aunque ha prometido seguir siendo un “socio constructivo” y ha urgido a buscar “procedimiento alternativos” para que en caso de acuerdo este pueda entrar en vigor.

“El Consejo y la Comisión tendrán que encontrar el camino a seguir. Estamos convencidos de que Michel Barnier tiene todos nuestros intereses en el corazón en este difícil momento”, ha asegurado Weber. Una lectura similar a la que ha hecho la líder de los Socialistas y Demócratas europeos, Iratxe García. “Si la UE y el Reino Unido llegan a un acuerdo no habrá tiempo para que el Parlamento Europeo estudie el texto y de su consentimiento antes de que termine el año”. En su opinión, no obstante, “las negociaciones deben continuar” y “la Comisión Europea deberá encontrar la forma legal de garantizar un inicio de 2021 ordenado, sin una implementación provisional”.

Extensión del período transitorio

A juicio de su colega de grupo, el alemán Bern Lange, lo mejor a estas alturas sería una prórroga del período transitorio, que expira el 31 de diciembre, aunque “se necesitan dos para bailar el tango” y “el Reino Unido también tendría que estar de acuerdo”. Una opción que expiró a finales de junio pasado, última fecha posible para que el Gobierno británico solicitara oficialmente a la UE una prórroga que el alcalde de Londres, Sadiq Khan, ha vuelto a pedir este lunes para “asegurar la cadena de suministros clave y luchar contra la pandemia de coronavirus”.

De momento, los equipos de Londres y Bruselas siguen negociando un acuerdo que afronta, según indicó el domingo Barnier, un momento crucial aunque las posibilidades de cerrar el pacto siguen siendo inciertas. La UE sigue comprometida con un acuerdo justo, recíproco y equilibrado. Respetamos la soberanía del Reino Unido y esperamos lo mismo. La UE y el Reino Unido tienen derecho a establecer sus propias leyes y controlar sus propias aguas y ambos deberíamos poder actuar cuando nuestros intereses estén en juego, señaló sobre los puntos que siguen bloqueando un acuerdo.