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El Periódico Mediterráneo

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Elecciones en Portugal

El ascenso meteórico de Chega, el partido ultra portugués

El discurso populista del líder de la formación de extrema derecha, André Ventura, ha calado en una parte de la sociedad lusa desencantada con los partidos tradicionales

Andre Ventura, líder de la ultraderecha en Portugal.

Tres años después de su fundación oficial, el partido de extrema derecha Chega ya es decisivo en Portugal, tras convertirse este domingo en la tercera fuerza electoral. Un avance meteórico impulsado por su líder, André Ventura, hasta ahora el único rostro visible de la formación y su único representante en el Parlamento en la anterior legislatura. El discurso populista, religioso y ultraconservador de Ventura ha conseguido atraer a un sector de la población descontenta con los grandes partidos e indignada con la lentitud de la justicia en los casos de corrupción más mediáticos, como el que afecta al exprimer ministro José Sócrates.

Chega ha basado su campaña en mostrar sus diferencias con la derecha tradicional, representada por el Partido Social Demócrata (PSD) -del que Ventura fue militante- y el partido democristiano Centro Democrático y Social (CDS), que gobernaron en coalición entre 2011 y 2015. El líder de ultraderecha se ha presentado como la única opción en la derecha capaz de evitar un hipotético entendimiento entre el Partido Socialista (PS) y el PSD y ha insistido en algunas de sus propuestas más polémicas, como la castración química para los violadores reincidentes o la prisión perpetua.

Transferencia de votos

Otro de los focos de Chega durante la campaña ha sido la lucha contra la subsidio-dependencia, especialmente entre la comunidad gitana, a la que acusa de vivir a costa del resto de los portugueses. Un discurso que ha obligado incluso al líder del PSD, Rui Rio, a defender un aumento de la fiscalización para evitar fraudes en los servicios sociales. La transferencia de votos hacia la extrema derecha ha sido uno de los principales temores del PSD y del CDS, los dos principales partidos de los que se ha nutrido Chega desde su fundación.

A diferencia de otras formaciones de extrema derecha europeas, Chega apenas ha tenido impacto en el electorado de izquierdas, ni siquiera en el Partido Comunista Portugués (PCP), con valores más conservadores. Un reciente estudio sobre los partidos radicales en Europa, publicado por la fundación Friedrich Ebert, sitúa a Chega como uno de los partidos más cercanos al modelo económico neoliberal, junto a Vox, y más alejado de los postulados de otras formaciones más favorables a la redistribución de la riqueza, como Reagrupamiento Nacional, el partido de Marine Le Pen en Francia.

Partido personalista

En el ámbito interno, el elevado grado de dependencia en Ventura y el escaso protagonismo del resto de integrantes de Chega han sido una dinámica desde la fundación del partido. Hasta ahora, todo ha girado alrededor del líder, el único rostro visible en las convocatorias electorales más recientes. En enero de 2021, siendo ya diputado, se presentó a las elecciones presidenciales, en las que fue el tercer candidato más votado con casi un 12% de los votos. Unos meses más tarde, en las elecciones municipales, optó por encabezar la lista de su partido en Moura, uno de los municipios donde Chega partía como favorito debido a los conflictos entre una parte de la población y la comunidad gitana. Finalmente no consiguió la alcaldía.

Por ahora Ventura no ha tenido prácticamente oposición interna. En tres años se ha sometido hasta en tres ocasiones a mociones de confianza, en las que siempre ha obtenido más del 90% del apoyo de los militantes. Aun así, algunos concejales electos en las municipales ya han abandonado el partido por discrepancias con la dirección, mientras que el representante de la formación en el Parlamento de las Azores se negó a retirar su apoyo al Gobierno del PSD, a pesar de que Ventura se lo había exigido. La capacidad del líder por mantener la disciplina en un partido inexperto será uno de los desafíos de la nueva legislatura.

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