Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tensión bilateral

Trump dice que "tal vez" opte por "una toma amistosa de Cuba"

El presidente de EEUU desliza la posibilidad en plena escalada por el bloqueo energético, mientras reconoce la existencia de contactos secretos

Donadl Trump se pronuncia sobre las tensiones con Cuba

Donadl Trump se pronuncia sobre las tensiones con Cuba / EFE

Abel Gilbert

Abel Gilbert

Buenos Aires

"Quizás tengamos una toma amistosa de Cuba", dijo este viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en declaraciones a los medios en la Casa Blanca. Según el multimillonario republicano, "el Gobierno cubano está hablando" con Washington. "Están en grandes problemas, no tienen dinero, no tienen nada", añadió. Las conversaciones, remarcó, tienen lugar "ahora", una manera informal de reconocer lo que la prensa viene informando en medio de las tensiones bilaterales en un punto de incandescencia: el equipo del secretario de Estado, Marco Rubio, se ha reunido con un nieto de Raúl Castro para discutir el posible alivio de sanciones a la isla durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), celebrada esta semana. El interlocutor de la diplomacia secreta de Rubio no es un personaje menor, se trata de Rodríguez Castro, conocido como 'el Cangrejo'. Es el hijo de Débora Castro Espín, la hija mayor de Raúl Castro, y del fallecido general de división Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien controlaba el complejo empresarial que manejan las Fuerzas Armadas, Gaesa.

Sobre la base de esas furtivas conversaciones Trump repitió este viernes en potencial la idea de una "toma amistosa" de la mayor de las Antillas. "Después de muchos, muchos años, hemos tenido muchos años de lidiar con Cuba, vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas".

De acuerdo con The New York Times, Trump parece querer aplicar en Cuba "una versión de su enfoque hacia Venezuela, cuyo Gobierno político de izquierda permaneció en el poder después de que los soldados estadounidenses capturaran a su presidente, Nicolás Maduro, en enero". Las declaraciones del magnate se conocen pocos días después de que La Habana anunciase la muerte de cuatro tripulantes de una embarcación proveniente de EEUU después de un enfrentamiento con fuerzas de seguridad cubanas cerca de la costa de la provincia de Villa Clara.

Declaración sorprendente

Rubio fue muy escueto al comentar un incidente que ha sido fuente de múltiples interpretaciones. A los medios de comunicación norteamericanos no les ha quedado claro si Rubio también participó del diálogo con 'el Cangrejo' sobre la base de aliviar las medidas contra La Habana a cambio de que sus autoridades comiencen a implementar cambios. "Cuba tiene que cambiar", pero no debe hacerlo "de golpe, de un día para el otro", dijo el secretario de Estado, de padres cubanos, para sorpresa de algunos analistas, teniendo en cuenta su conocida radicalidad y animadversión hacia el Gobierno cubano.

Washington ha elevado la presión sobre Cuba tras la intervención estadounidense en Venezuela, el pasado 3 de enero. Si bien Trump ya no puede imponer aranceles a países que suministren petróleo a la isla tras el fallo de la Corte Suprema la semana pasada, ha advertido que podría poner en marcha otros mecanismos de coerción "ya probados por el tiempo y aprobado". A pesar de la intensificación de la asfixia a un país sumido previamente en una fuerte crisis económica, el multimillonario ha repetido en varias ocasiones que existen canales entre Washington y La Habana.

Posición de La Habana

En este contexto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, se refirió al incidente en las aguas territoriales el 25 de febrero. En un mensaje publicado en sus redes sociales aseguró que Cuba siempre "se defenderá con determinación y firmeza" porque a ese país "no se lo agrede ni amenaza". Y añadió: "Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional". El ministro de Exteriores Bruno Rodríguez Parrilla reiteró que el Gobierno realiza una "investigación rigurosa" para esclarecer lo ocurrido.

Sobre las eventuales y secretas conversaciones con Washington ninguna autoridad de la isla ha dicho una sola palabra. El silencio ha sido interpretado como una aceptación de que algún tipo de negociaciones se está llevando a cabo. De hecho, Díaz-Canel ha expresado su disposición a hablar semanas atrás, aunque puso como condición la salvaguarda de la soberanía.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents