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Amenaza comercial

Merz se enreda en torpes explicaciones tras no defender ante Trump ni a España ni al Reino Unido

El canciller alemán defiende que no quiso "profundizar" en la discusión en público para no "escalar" el conflicto

El canciller alemán, Friedrich Merz, durante su reunión con Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca .

El canciller alemán, Friedrich Merz, durante su reunión con Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca . / SAMUEL CORUM / POOL / EFE

Gemma Casadevall

Gemma Casadevall

Berlín

"Me referí a ambas cuestiones con claridad en mi conversación personal. No quise profundizar en la cuestión públicamente para no provocar una escalada de la situación. Le dije: en primer lugar, España es miembro de la UE y por tanto toda cuestión comercial y arancelaria se negocia conjuntamente o no se negocia. No hay forma de tratar especialmente mal a España": con esta frase, ante medios alemanes, trató Friedrich Merz de "subsanar" el pésimo efecto dejado en el despacho Oval frente a Donald Trump, cuando el presidente estadounidense amenazó con un embargo comercial contra España y el canciller asintió en silencio. Tampoco protestó o salió en defensa del Reino Unido, aliado contra el que Trump arremetió en otro momento de esa misma comparecencia al recriminarle su falta de apoyo a la ofensiva contra Irán, algo que para el presidente es "chocante".

En el caso de España, la falta de una respuesta en defensa de su socio de la UE es doblemente torpe. En el mismo Despacho Oval, preguntado por esa cuestión, Merz dio explícitamente la razón a Trump. Sin referirse a la amenaza de un embargo comercial, apuntó a que España no se había sumado al compromiso de aumentar el gasto en defensa al 5% (3,5% en gasto directo militar y 1,5% en infraestructura), de acuerdo a las exigencias de Washington, mientras que el resto de aliados de la OTAN sí lo hizo, aseguró. "Tratamos de convencerle de que suba su contribución", afirmó, a modo de asentimiento hacia Trump.

Esa fue prácticamente su única intervención en presencia del presidente, fuera de sus palabras iniciales de agradecimiento por la hospitalidad de Trump en la que era su tercera visita a la Casa Blanca. El resto de la comparecencia de ambos líderes corrió casi exclusivamente a cargo de Trump, quien se extendió en sus amenazas en dirección a España, más las críticas al Reino Unido.

Intentos a posteriori de enmendar su falta de apoyo

Merz se vio confrontado a las preguntas sobre su pasividad o sumisión en una comparecencia posterior con medios alemanes, que tuvo lugar tras su reunión de cerca de dos horas con Trump. La pregunta le persiguió luego en sus sucesivas declaraciones a las televisiones públicas ARD y ZDF. "¿Quisiera saber por qué no ha saltado en defensa de ambos países, un socio de la UE y un socio del E3, que está prestando apoyo militar?", fue la primera pregunta que dirigió un periodista a Merz, en relación al comportamiento del canciller ante las críticas a España, por un lado, y al Reino Unido, por el otro. Respondió Merz con su relativamente larga explicación respecto a los tratados comerciales entre la UE y EEUU, que excluye un trato diferente o peor para uno de sus miembros.

"En lo que respecta al Reino Unido, especialmente a Keir Starmer, le he recordado que está aportando realmente una enorme contribución al formato del E3", aseguró en esa misma comparecencia. "Lo he hecho a puerta cerrada para no llevar la discusión a un escenario abierto", añadió, en un tono similar a la excusa dada respecto a España.

A esas explicaciones tras su encuentro con Trump siguieron sendas entrevistas para los dos canales nacionales de la televisión pública, en las que una y otra vez se le preguntó por los ataques de Trump a sus socios. Merz aparecía en cada una de esas intervenciones más y más nervioso, como si hubiera advertido solo a posteriori los efectos de su actitud de sumisión ante Trump. Los reproches del presidente estadounidense a Starmer son aún más penosos, teniendo en cuenta que el llamado E3, el grupo del que forman parte Alemania, Francia y Reino Unido, ha asumido el papel de punta de lanza europeo tanto en la guerra de Ucrania como en la búsqueda de soluciones diplomáticas al conflicto con Irán.

Actitud "vergonzosa" y "falta de liderazgo"

Medios alemanes, como la propia televisión pública ARD, dedican este miércoles espacios preferentes a tratar de explicar las razones de una hostilidad de Trump hacia España que, además, no es nueva. Se explica la situación creada por el rechazo ya conocido del Gobierno de Pedro Sánchez a aumentar el gasto en defensa, así como la negativa a autorizar el uso de las bases de Morón y Rota en las operaciones militares contra Irán, por no estar esta ofensiva avalada por el derecho internacional.

La actitud de Merz en el Despacho Oval se ha calificado de "poco solidaria" en algunos medios alemanes, mientras en redes sociales anteriores se comentan otros deslices, afrentas o muestras de arrogancia del canciller ante socios europeos o de otras latitudes. Para 'Der Spiegel', el semanario político de referencia en Alemania, el comportamiento de Merz ante Trump fue sencillamente "vergonzoso" y denota su falta de capacidad de "liderazgo" a escala europea.

La sombra de Merkel y Scholz

El "día después" fue complejo para el portavoz del Gobierno, Stefan Kornelius, quien había acompañado a Merz en Washington y, de regreso a Berlín, se vio confrontado con la polémica por el comportamiento del canciller ante Trump. "El canciller se pronunció después y dejó claro que en cuestiones comerciales Europa actúa unida y cierra filas", dijo, en una comparecencia ante los medios, dominada por esa cuestión. Para entonces se conocía ya la reacción del ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, quien trasladó a su homólogo alemán, Johann Wadephul, su "sorpresa" por el proceder de Merz.

"No me imagino a (Angela) Merkel o a (Olaf) Scholz haciendo unas declaraciones de este tipo", afirmó Albares, desde la radiotelevisión pública española. Es un reproche de alto voltaje para Merz, histórico rival de Merkel entre la familia conservadora alemana, y sucesor en la cancillería del socialdemócrata Scholz.

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