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Guerra en Oriente Próximo

Mojtaba Jameneí, hijo del ayatolá muerto y clérigo del ala dura, nuevo líder supremo de Irán

Jameneí es un religioso de rango medio con fuertes vínculos en la Guardia Revolucionaria, al que la oposición iraní ha vinculado a los episodios más crudos de represión

Una procesión en recuerdo del ayatolá Alí Jamenei.

Una procesión en recuerdo del ayatolá Alí Jamenei. / EP

María Mondéjar

María Mondéjar

El vacío de poder que dejó la muerte del ayatolá Alí Jameneí en el primer día de ataques de Estados Unidos e Israel contra la cúpula del poder en Teherán se planteaba como una prueba para el régimen persa, que debía demostrar que el sistema podía sostenerse pese a haber sido descabezado. Una semana después, Mojtaba Jameneí, segundo hijo del fallecido ayatolá, ha sido nombrado por la Asamblea de Expertos de Irán nuevo líder supremo del país, una decisión que ejemplifica el carácter continuista del régimen. La apuesta por Jameneí es una muestra de poder de las facciones más duras del régimen iraní y un desafío directo a Trump y Netanyahu.

Mojtaba, de 56 años, se perfilaba, tras la muerte de su padre, como el aspirante con más posibilidades a ocupar el cargo de líder supremo de la República Islámica, ya que cuenta con el favor político y económico de la Guardia Revolucionaria, el cuerpo de élite político-militar iraní. Jameneí recoge, tras este anuncio, los frutos de haber ido tejiendo durante décadas conexiones con el poder en Teherán. Desde las bambalinas del régimen y, pese a no haber ocupado nunca un cargo público, se había convertido en una figura muy influyente dentro del círculo interno del líder supremo.

De hecho, incluso antes de que estallara la guerra, la avanzada edad del fallecido ayatolá, de entonces 86 años, ya planteaba la incógnita sobre la sucesión, con su hijo como uno de los posibles herederos. Sin embargo, la figura del nuevo líder no está libre de polémica, puesto que instaura un patrón sensible dentro de Irán. Su ascensión al poder, como hijo del anterior ayatolá, establece una dinastía con ecos de la época de la monarquía Pahleví, derrocados tras la Revolución Islámica de 1979.

Un clérigo de línea dura

Jameneí es un hojatoleslam, un clérigo de rango medio, que ha mantenido un perfil bajo de cara al público, absteniéndose de dar sermones o discursos. El salto de rango desde su posición en el clérigo se asemeja a la de su padre, que pasó a ser líder supremo sin haber ascendido a ayatolá, un hecho que lo obligó a cambiar la ley para poder ejercer como cabeza del régimen persa.

Su escasa exposición pública, sin embargo, no lo ha alejado de las decisiones del núcleo duro iraní. De hecho, fuerzas opositoras del país lo vinculan con los episodios más crudos de represión contra manifestantes, desde el uso de la fuerza Basij del CGRI para doblegar el Movimiento Verde de 2009, hasta la dura respuesta contra las últimas muestras de oposición al régimen hace apenas dos meses, que dejaron miles de muertos.

Anuncio en Teherán

Las autoridades iraníes han hecho el anuncio en la plaza Vanak de Teherán, según recoge la televisión pública iraní, IRIB. "Tras un estudio cuidadoso y amplio conforme al Artículo 108 de la Constitución y de acuerdo con el deber religioso con la presencia de Alá el Todopoderoso, el ayatolá Mojtaba Hoseini Jamenei, que Alá lo proteja, ha sido nombrado en la sesión extraordinaria de hoy tercer líder de la República Islámica de Irán", ha explicado la Asamblea.

La Asamblea ha apelado a "la noble nación de Irán" y en particular a "las élites e intelectuales" a "jurar lealtad al líder y mantener la unidad" del país. El comunicado recuerda además el "martirio" del anterior líder supremo, Alí Jameneí, y de otros "amados mártires" como los comandantes de las Fuerzas Armadas y las estudiantes de la Escuela Sayare Tayiba de Minab, donde murieron más de un centenar de niñas.

A las muestras de lealtad al líder se ha sumado la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC), que ha ha felicitado a Mojtaba Jameneí y ha declarado su “lealtad sincera y de por vida” hacia el nuevo líder supremo, en un comunicado difundido por medios estatales. Además, han añadido que "escucharán sus órdenes y estarán preparados para ejecutarlas”.

Deliberaciones de la Asamblea de Expertos

Este domingo por la tarde, dos miembros de la Asamblea de Expertos de Irán aseguraron que ya habían elegido al nuevo líder supremo del país, sucesor del asesinado ayatolá Alí Jameneí.

"La elección del liderazgo ya se ha llevado a cabo y el líder ha sido determinado", dijo el ayatolá Ahmad Alamolhoda, miembro de la Asamblea de Expertos, un cuerpo formado por 88 clérigos que se elige en las urnas cada cuatro años. Corresponde ahora al ayatolá Hashem Hosseini Bushehri, responsable de la secretaría de la Asamblea de Expertos, "anunciar públicamente la decisión" de los clérigos, añadió Alamolhoda, citado por diversos medios iraníes como Tasnim y Mehr.

El ayatolá Kamal Heydari aseguró por su parte que "se ha elegido a la mejor opción, aprobada por la mayoría de la Asamblea de Expertos, y el Gran Satán (Estados Unidos) también lo ha mencionado". "Durante estos días, los expertos realizaron un gran esfuerzo para determinar al Líder y no fallaron. Se emitió la opinión de la mayoría de los expertos", afirmó otro de los expertos, el ayatolá Mohamad Mahdi Mirbagheri.

Las presiones para acelerar el proceso también han llegado del parlamentario ultraconservador Hamid Rasaei, quien ha pedido poner fin cuanto antes a la actividad del Consejo Provisional de Liderazgo, del que forma parte el presidente del país Masud Pezeshkian, a quien criticó por sus afirmaciones de que Irán no atacaría más a sus países vecinos.

Desafío a Trump

La elección del nuevo líder desafía a Estados Unidos e Israel. Pocas horas antes de anunciar el relevo de Jamenei, Donald Trump había avisado de que fuera quien fuera el nuevo líder supremo de Irán "no durará mucho" si no obtiene primero su beneplácito. Además, días antes había referido a que el peor escenario posible sería que el sucesor de Jameneí fuera “tan malo como el anterior”.

"Va a tener que recibir nuestra aprobación. Si eso no ocurre, no va a durar mucho", había avisado Trump en declaraciones a la cadena estadounidense ABC. "Lo que queremos", ha proseguido Trump, "es asegurarnos de que no tenemos que volver a ocuparnos de Irán cada diez años, cuando yo no esté, para repetir lo mismo o permitir que se hagan con un arma nuclear".

En esa misma línea, Israel había señalado que quien fuera el nuevo líder supremo iba a ser, de nuevo, su "objetivo".

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