Que no toque suelo militar. Los padres del periodista fallecido el lunes en Bagdad, Julio Anguita Parrado, rechazaron ayer que el cadáver de su hijo aterrice en una base militar española. A pesar de que será repatriado en un Hércules del Ejército, han pedido a Defensa que el avión tome tierra en un aeropuerto civil, preferiblemente el de Córdoba. Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, explicó ayer que los padres del primer periodista español caído en Irak, el exlíder de IU Julio Anguita y la concejal de IU en Córdoba Antonia Parrado, "no quieren ir a ninguna base militar, ya que son la plataforma de esta guerra".

SEGUNDO ESPAÑOL MUERTO

Mientras la prensa española lamentaba unánimemente la muerte de Parrado, otro informador, el cámara de Tele 5 José Couso, perdía la vida en su hotel de Bagdad al recibir el impacto de un proyectil lanzado por un tanque estadounidense. El jefe de informativos de la cadena de televisión, Juan Pedro Valentín, recordaba ayer que habló por última vez con Couso la noche del lunes, para advertirle a él y al redactor que le acompaña, Jon Sistiaga, que "no salieran del hotel", dado que lo consideraban "un sitio seguro". Tele 5 informó ayer de que Sistiaga regresará a Madrid junto al cadáver de Couso y que la cadena renuncia a enviar nuevos informadores a la capital de Irak.

CÁMARAS, NO FUSILES

Valentín elogió la labor del tándem Sistiaga-Couso en Bagdad, pero reconoció que "no merece la pena perder la vida de un compañero por toda la información que han producido". El jefe de informativos de Tele 5 también negó que mediara cualquier provocación desde el hotel Palestina, donde residía Couso, antes del ataque norteamericano que le costó la vida. "Había sólo dos cámaras que grababan lo que ocurría", dijo Valentín, que dudó de que "se pueda confundir en la distancia a dos cámaras de televisión con fusiles". "Couso murió grabando", resumió su jefe.

A las concentraciones realizadas ayer en las sedes de El Mundo y de Tele 5 para lamentar estas muertes se sumaron las que se llevaron a cabo en la mayoría de medios de comunicación de toda España.

El Ayuntamiento de Córdoba, al que se desplazaron ayer los máximos dirigentes de IU, celebró un pleno extraordinario para condenar "con dolor e indignación" la muerte de Parrado. El salón de plenos del consistorio estuvo abarrotado de cientos de ciudadanos que se sumaron al dolor de la ciudad por el fallecimiento del periodista. El padre del enviado especial de El Mundo, Julio Anguita, llegó a Córdoba en la noche del lunes y acompañó a su exesposa y madre de su hijo, Antonia Parrado, hasta bien entrada la madrugada. El ayuntamiento cordobés exigió al Gobierno que "reflexione y propugne la búsqueda de la paz".

EL PP APLAUDE A LA PRENSA

Los líderes locales del PP cuyas sedes han sufrido agresiones finalizaron la reunión que ayer mantuvieron con Javier Arenas con un aplauso a los medios de comunicación como muestra de solidaridad con el trabajo que realizan.