El director de la Escuela de Animadores del Ivaj, Pep Castellano, asegura que la tasa de accidentes en el sector es muy baja. A pesar de ello, detecta una inquietud entre los monitores respecto al "qué me pasaría si tuviera un accidente". "Son conscientes de que asumen una responsabilidad civil y penal. Cuando ocurre un accidente de este tipo se genera revuelo. Nuestra idea es no quitarle hierro al asunto, pero sí quitarles el miedo", indica. Y es que el monitor tiene una alta responsabilidad: "Se pide que sea pedagogo, que haga de padre, que esté las 24 horas encima del niño".