El fundador de Naranjax le remitió el pasado 2 de diciembre una carta a Carlos Fabra. En ella le comunica que tras haber permitido su cese como administrador único de Artemis, que su mujer y su exmujer se adueñaran de Artemis 2000 S.L., en la que los socios reales eran ellos, que además hiciera ésto como moneda de cambio a la barbaridad de millones que él le pagó a través de diversas empresas de su grupo, no puede entender que una persona de su posición permita que Artemis 2000 S.L. venda ilegalmente en el mercado con una etiqueta en la que falta el fabricante autorizado y con un contenido ilegal.

Vilar le recuerda: "Has cobrado muchísimos millones por tráfico de influencias (algunos vienen reflejados en el libro de actas de Artemis 2000 S.L., como podrás comprobar)". Y termina la misiva: "Espero que --ya que eres algo más que un amigo de mi exmujer-- le convenzas a ella y a tu mujer que frenen tanta locura y que bajen a la realidad, pues no me gustaría verte en los tribunales frente a las cámaras de televisión que tanto adoras".