Anoche, 36 horas después de la brutal masacre de Madrid, el Gobierno seguía sin ofrecer una versión definitiva sobre la autoría de los atentados. José María Aznar, en una comparecencia matinal en la Moncloa, negó que el jueves el Ejecutivo hubiera ocultado durante unas horas los indicios que apuntaban a Al Qaeda como posible culpable de la matanza.

Se mostró sorprendido por el hecho de que, desde las filas socialistas, se acusara al ministro del Interior, Ángel Acebes, de haber "ocultado información" tan relevante como el hallazgo de un cinta con versículos del Corán en la furgoneta que algunos terroristas utilizaron antes de cometer los atentados.

"No hay ningún aspecto referido a los atentados que pueda conocer el Gobierno y que no haya sido puesto en conocimiento de la opinión pública", garantizó Aznar. El presidente manifestó su "expreso respaldo" al "extraordinario trabajo" desarrollado por Acebes, que el jueves atribuyó los atentados a ETA "sin ninguna duda" para luego reconocer que también barajaba la hipótesis de que la autoría correspondiera al integrismo islámico.

Aznar ratificó ayer que las fuerzas de seguridad mantenían abiertas "todas las líneas de investigación" y que "ninguna va a ser desechada". De todos modos, se aferró a la trayectoria de ETA, que en ocasiones anteriores había tratado sin éxito de provocar tragedias similares, para alimentar la hipótesis de que el jueves los etarras alcanzaron finalmente su criminal objetivo.

"¿Qué pretendía esa organización terrorista cuando quería entrar la semana pasada en Madrid con 500 kilos de explosivos?", se preguntó en voz alta rememorando la captura, el pasado 28 de febrero, de dos miembros de ETA que pretendían atentar en la capital de España.

Pero si el jueves, tras los atentados, Aznar sólo contemplaba la posibilidad de que ETA estuviera detrás de esta barbarie, ayer se esforzó en subrayar que todo terrorismo es igualmente condenable.

FANATISMO "Más allá de cualquier aspecto que deba esclarecerse y de cualquier especulación, interesada o no, ninguna sociedad democrática puede admitir que haya terrorismos de distintos géneros o calificaciones morales, explicables o inexplicables", resaltó y apuntó que "el fanatismo religioso o étnico sólo marca diferencias en sus coartadas, pero obedece y busca un mismo impulso asesino, destructor y genocida".

Minutos después, el candidato del PP a la Moncloa, Mariano Rajoy, compareció en rueda de prensa para pronunciarse en términos muy similares a los de Aznar. Rajoy expresó su "confianza plena" en las fuerzas de seguridad del Estado y se definió como "el primer interesado" en que se conozca la autoría de los atentados cuanto antes.