Recuperar la unidad de las fuerzas políticas frente a cualquier tipo de terrorismo es la prioridad de José Luis Rodríguez Zapatero. Considera tan urgente recomponer el maltrecho entendimiento entre los demócratas que no puede esperar a que se produzca el relevo en el Gobierno de España. Para evitar demoras, el futuro presidente instó ayer al jefe del Ejecutivo en funciones, José María Aznar, a convocar "cuanto antes" una reunión antiterrorista, sin esperar a que se produzca el relevo en el Gobierno.

El ganador de las elecciones confirmó que ordenará el regreso de las tropas españolas destacadas en Irak si el 30 de junio la ONU no se ha hecho cargo de gestionar la ocupación. Zapatero no se refirió motu propio al apoyo español a la guerra de Irak. No aludió al tema en la declaración de intenciones con la que abrió su comparecencia tras presidir la reunión de la Ejecutiva socialista, pero respondió a las preguntas de los periodistas sin variar ni una coma lo que había ofrecido al respecto en su programa electoral.

"UN ERROR" Zapatero fue muy claro al repetir ayer su arraigada convicción de que "la intervención militar en Irak fue un error para el orden internacional", que el apoyo español a la decisión angloamericana "también fue un error" y que la ocupación "se ha gestionado mal".

El vencedor del 14-M no quiso precisar cuándo exactamente podrían regresar los soldados españoles a casa, pero anunció que fijará la fecha durante el debate de investidura.

Zapatero recibió ayer por la tarde la felicitación telefónica de George Bush por su victoria electoral, pero no habló sobre Irak con el presidente estadounidense, que sí le expresó su satisfacción por colocar la lucha antiterrorista entre sus prioridades.

"COMBATE PERMANENTE" Zapatero insistió en reforzar la unidad antiterrorista tanto en el ámbito nacional como internacional para vencer en el "combate permanente y sistemático contra todo tipo de terrorismo".

Ya el pasado viernes, cuando no estaba clara la autoría del atentado y sólo Zapatero creía firmemente que ganaría el domingo, el líder socialista adelantó que "el mismo lunes" (por ayer) debía convocarse a las fuerzas políticas españolas para plantar cara al terrorismo. El domingo, tras conocer la victoria de las siglas que encabeza, también prometió que recuperar la unidad contra el terror sería su "prioridad inmediata".

Ayer reiteró su empeño. "He expresado la conveniencia de que se convoque una reunión de las fuerzas políticas cuanto antes para reforzar la lucha antiterrorista y para que la política de seguridad del país sea ampliamente respaldada", expuso Zapatero. Y añadió su primera orden como próximo presidente al que ocupa el cargo en funciones: "El Gobierno en funciones sabe que ése es mi criterio", dijo Zapatero con toda la firmeza que oculta tras su tono mesurado.

Ya en turno de preguntas, reiteró que "la reunión debe convocarla el Gobierno en funciones", porque es preferible que las cosas se hagan "como corresponde a la práctica democrática normal". Ahora bien, aunque avanzó que no pretende "urgir" al Ejecutivo saliente a tomar "la iniciativa", dejó claro que el atentado del 11-M requiere convocar a la unidad contra el terrorismo "cuanto antes".

La incidencia de la masacre de Madrid en el resultado electoral centró varias preguntas de la rueda de prensa, como la que se interesaba por saber hasta qué punto el comportamiento informativo del Gobierno había decantado el voto de casi 11 millones de españoles. Otra cuestión, formulada por una periodista del Canal 4 de Londres, emplazó a Zapatero a evaluar la "victoria del terrorismo".

El líder socialista no perdió la compostura, pero su irritación fue patente. "Hay que respetar el voto de la ciudadanía", intentó templar el líder socialista, que se fue calentando a medida que hablaba, hasta que acompañó su respuesta con palmadas sobre la mesa: "Los españoles, desde que son libres, desde la muerte de Franco, han demostrado madurez y sentido común", sentó el vencedor del 14-M. Y añadió: "A ver si los medios internacionales pueden comprender una cosa: que en España había ganas de cambio. Otra cosa es que el Gobierno tuviera tanto poder en los medios de comunicación que no se supiera".

Superado su visible malestar, remató su repaso a la representante de la televisión londinense asegurando que, el domingo, "el pueblo español votó cambio" y que el resultado electoral fue "contundente". Zapatero analizó que los ciudadanos "deciden por el trabajo de unos y otros durante cuatro años", y no en función de un acontecimiento concreto.

PACTO DE INMIGRACIÓN A preguntas de las decenas de periodistas latinoamericanos acreditados en la sede del PSOE, Zapatero anunció un pacto de Estado para la inmigración que implique a gobiernos autonómicos, empresarios y sindicatos, y partidos políticos para lograr "ordenar" el fenómeno. Su objetivo, añadió Zapatero, es que "la legalidad sea la norma y la irregularidad, la excepción".

Respecto a la relación con los empresarios, avanzó que su Gobierno "recuperará cotas de libertad económicas" al evitar cualquier intervencionismo.