Uno de los mensajes centrales de los socialistas en su informe para lograr ese cambio era el intentar aprovecharse de un "PP dividido entre Zaplana y Fabra y con casos de corrupción (Caso Naranjax)". Frente a eso, los socialistas "presentamos un PSOE unido y con liderazgo (Zapatero versus Jordi Sevilla". "Frente a un ministro débil (Juan Costa), presentamos un ministrable fuerte (Sevilla)". "Frente a unos candidatos instalados en el poder, los socialistas presentamos renovación e ilusión". Además, animaban a sus bases diciendo que los socialistas "ya gobernamos en las alcaldías más dinámicas de la provincia".