Málaga ha comenzado a evaluar los daños del temporal que ha provocado el fin de semana inundaciones y cuantiosos daños en infraestructuras y viviendas y que ayer dejó lluvias torrenciales a su paso por la Comunidad Valenciana y problemas en Barcelona.

En Rincón de la Victoria, la localidad malagueña más dañada por las lluvias torrenciales, se recupera poco a poco la normalidad y se comienza a evaluar daños, que en un primer cálculo superan los 30 millones de euros, según la asociación de comerciantes. En esta localidad, la lluvia despertó temprano a una mujer Belmonte, y al recordar que su sobrina y la abuela de ésta vivían en el barrio de pescadores de Rincón de la Victoria, saltó de la cama en su busca, pero la subida le impidió llegar y le obligó a estar más de tres horas con el agua al cuello atada a una reja con una sábana.

La ausencia de lluvias facilitó ayer los trabajos de limpieza y achique de agua en las zonas más afectadas del municipio, donde aún se acumula una gran cantidad de barro y piedras y ya se ha abierto una oficina de reclamación de daños.

Tres carreteras permanecieron ayer cortadas en la provincia y el resto de las vías registraron retenciones kilométricas.

Durante la jornada de ayer se fue recuperando el suministro de agua y luz, pero unos tres mil escolares no asistieron a clase por el estado de los cuatro centros escolares del municipio.

En un primer balance se habla de más de cien comercios, viviendas, coches, calles y playas afectados por las riadas y unas doscientas familias sufrieron pérdidas por las inundaciones y 15 de ellas permanecen alojadas en un hotel de la localidad.

En otra zona de la provincia, el desbordamiento del río Guadalhorce la madrugada de ayer en las cercanías de las pedanías de Bobadilla y Estación de Bobadilla, pertenecientes a Antequera, afectó a parte de los caminos utilizados por la maquinaria de las obras del AVE Córdoba-Málaga, cuyos trabajos se interrumpieron.