Las dos primeras líneas celulares de España obtenidas por científicos valencianos a través de células madres embrionarias y bautizadas como valencia-1 y valencia-2, han sido denominadas como "los ladrillos sobre los que se van a construir los edificios de la curación de los pacientes". Estas dos líneas de células, obtenidas a partir de embriones humanos congelados, se van a transformar en una reserva de células madre que quedarán a disposición de especialistas en medicina regenerativa y podrán ser utilizadas en el futuro para ser transformados en tejidos humanos y obtener la curación de enfermedades degenerativas.

"Sería algo así como la creación de un banco de embriones para usar estas células y producir tejidos, en investigación", explica Luis Grimalt, director de la clínica de infertilidad de Vila-real. La investigación con embriones está permitida en España sólo con aquellos que superan 5 años congelados, matiza Grimalt.