Los turistas también van al médico durante sus vacaciones. Según la Conselleria de Sanidad, el gasto de los desplazados en la provincia de Castellón rondaría los 10 millones de euros anuales. Una cifra en la que se incluye la asistencia en los centros de salud y las urgencias en los hospitales.

Los usuarios de estos servicios normalmente son turistas nacionales, aunque también se atienden a un importante número de pacientes procedentes de países extranjeros, unos enfermos que propician un gasto estimado de 100 millones de euros en toda la Comunidad Valenciana y de los que alrededor del 10 por ciento repercutirían en la provincia de Castellón.

FONDOS PARA FINANCIAR La financiación de este coste, que en principio debe asumir la sanidad valenciana, se realiza posteriormente a través de una serie de fondos de cohesión, que difieren según el país o región de origen del paciente. En el caso de los desplazados nacionales, el gasto se compensa a través del llamado Fondo de Cohesión Sanitaria y la cantidad a pagar surge tras calcular cuál es el gasto en el que incurre cada administración sanitaria en la asistencia a los desplazados. Sin embargo, según la Conselleria de Sanidad, mediante este baremo, la Comunidad Valenciana "sólo recibe de este fondo 2,6 millones de euros, frente a los cerca de 100 que desembolsa".

Si los desplazados provienen de otros países, el coste de la asistencia se factura, de forma conjunta entre todas las comunidades autónomas a través del Instituto Nacional de la Seguridad Social al país de origen del paciente. Cabe recordar que, a su vez, esos países hacen la misma operación con los españoles que les visitan y acuden al médico. Así, si existe saldo neto positivo entre lo facturado a cada país y lo que los otros países facturan a la Administración española, la Seguridad Social recibe ese dinero, que queda en las arcas estatales "y por lo tanto no revierte en los presupuestos de la Generalitat Valenciana, cuando sí es a cargo de esos presupuestos a los que se factura la asistencia ofrecida", explican los técnicos.

De momento, la Conselleria está estudiando una propuesta alternativa para llevar a cabo una modificación que les permita mayores ventajas. Y es que, según apuntan, tanto Castellón como el resto de la Comunidad son receptores de turistas y se ven obligados, en verano, a reforzar el personal sanitario, crear consultorios de playa y asumir el incremento del gasto farmacéutico --el año pasado fue de unos 90 millones de euros al mes durante la época estival y en las tres provincias--.

También por esto, el presidente de la Generalitat, Francesc Camps, pidió en el mes de mayo al ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, "más financiación" en materia de Sanidad. Para calcular el gasto exacto de los desplazados, la Conselleria utilizará la factura informativa que entrega a cada paciente cuando reciben el alta médica en un hospital --ver gráfico--.