La sequía y el déficit hídrico que soporta la provincia de Castellón han provocado que sólo en el primer trimestre del año, la superficie forestal quemada a consecuencia de varios incendios alcance las 750 hectáreas y supere con creces a las 226 hectáreas calcinadas en el 2004, según datos facilitados por la Conselleria de Territorio.

Por ello, la Administración extremará la vigilancia contra incendios en los montes de la Comunidad con 9.000 profesionales que vigilen y nuevos medios para la extinción, entre ellos dos nuevas autobombas adquiridas para Castellón, que se implantarán en Jérica y Eslida.

En este sentido el jefe del área de Gestión del Medio de la Conselleria de Territorio, José Luis Pérez, explicó que la mayoría de los 116 fuegos ocurridos en el 2004 "fueron a causa de negligencias". Por ello la Conselleria también trabaja en concienciar a la gente de que "acciones tan simples como tirar una colilla por la ventana del coche pueden provocar un incendio", especialmente teniendo en cuenta el agravante de la sequía.

Pérez también señaló que, de forma paralela al plan de prevención, la Conselleria desarrolla actualmente el plan de regeneración de Serra d´Espad y "hoy mismo el Consell presentará un acuerdo extraordinario para la actuación en Serra d´Irta". Además de estas acciones, "técnicos y forestales de la Conselleria trabajan en la mejora de la fauna silvestre y la retirada de la madera quemada en Serra d´Espad y en repoblar zonas como Morella o Xert", apostilló Pérez.