Se llegó a un acuerdo con el traslado del transformador que suministraba electricidad al colegio. En la misma solicitud por parte de los padres se incluía la antena de móvil, pero no se alcanzó el consenso con Amena y el Ayuntamiento presentó una demanda judicial de la que actualmente no hay sentencia. Es un problema de alarma social y sólo se puede responder con una solución que tranquilice a los padres. Las demás respuestas, bien sea judiciales o administrativas, no van a convencer a nadie. El Ayuntamiento procedió legalmente a favor de la petición de los padres, cumpliendo con el compromiso adquirido. Sin embargo, la empresa debería asumir en estos momentos este temor y ponerse en el lugar de los padres como hizo la empresa Iberdrola, que posiblemente también tendría los informes favorables, pero tuvo la sensibilidad ante la preocupación social.