Los individuos que ayer atracaron la sucursal de Bancaja de Villahermosa podrían ser los mismos que el pasado 28 de noviembre esperaron dentro de la caja Rural de la Vilavella a que abrieran, y la atracaron a punta de escopeta, o aquellos que el 2 de diciembre asaltaron Correos en les Alqueries, tras hacer un butrón, y se llevaron la caja fuerte con un contenedor. Así lo explicaron ayer fuentes de la Subdelegación del Gobierno, que manifestaron que barajan que la autoría del atraco de ayer recaiga en una banda, si bien no descartan ninguna hipótesis. Los agentes de la Policía Judicial, encargados de la investigación, realizaron ayer la inspección ocular en busca de huellas dactilares y la recogida de pruebas.

Si bien no se pudo evitar este último asalto, las mismas fuentes explicaron que antes de que ocurrieran estos hechos, las subdelegaciones de Castellón y Teruel mantuvieron una reunión para intensificar las colaboraciones ya existentes entre las guardias civiles de ambas provincias, ante la posibilidad de que la autovía Mudéjar fuera utilizada como vía rápida de escape tras la comisión de más robos.

Respecto a las quejas de algunos vecinos por la tardanza de las patrullas de la Guardia Civil al lugar, pues manifestaron que les alertaron sobre las 3.20 horas y no llegaron hasta las 4.30 horas, fuentes de la Benemérita indicaron que la alerta se recibió sobre las 3.45 horas.

LA TARDANZA Asimismo, manifestaron que el hecho de que las dos carreteras de acceso estuvieron cortadas retrasó la llegada de las patrullas. Además, los agentes se desplazaron desde Montanejos, que a penas cuenta con seis guardias para velar por la seguridad ciudadana de otros pueblos como Arañuel, Cirat, Fuente la Reina, Montán, Puebla de Arenoso y Cortes, según AUGC.