La responsabilidad de los padres respecto con los hijos también supone transmitir unos buenos y correctos hábitos a la hora en los que a la alimentación se refiere. En este sentido, el endocrino Manuel Bruscas destaca que "los platos tradicionales de legumbres y verduras son esenciales en la dieta mediterránea. Asimismo, el consumo frecuente de verduras y frutas es imprescindible porque hablamos de personas que se encuentran en pleno crecimiento".

Y es que los objetivos por los que se abogan los endocrinos castellonenses es el respeto a la diversidad gastronómica y culinaria, el fomento del consumo de frutas, verduras y hortalizas, así como del pescado y legumbres. De este modo, los especialistas prevén impulsar el consumo de grasas poliinsaturadas frente a las saturadas, junto al "desarrollo de la dieta mediterránea en todos los ámbitos", expresaba Bruscas. Así, "los padres deben enseñar a los niños a comer bien". Una labor que se ve potenciada por los monitores de los comedores escolares, cada vez más concienciados de ello.