Los incidentes al terminar el encuentro no pasaron desapercibidos para los presidentes del Castellón y del Villarreal. José Laparra aseguró: "Estamos en contra de toda la violencia e intentaremos erradicar este tipo de actuaciones de nuestro campo a corto plazo". "Entre todos hemos de intentar alejar a los violentos del fútbol. Es lamentable que se produzcan escenas de este tipo", apuntó el dirigente.

Por su parte, Fernando Roig matizó también que "los incidentes al acabar el partido han sobrado". El máximo mandatario amarillo quiso lanzar un mensaje al sector más radical de la afición del Submarino: "He hablado con un grupo de aficionados del Villarreal y les he dicho que algunos de sus comportamientos no son el camino para respaldar al equipo". "La violencia es siempre intolerable", acabó.