La Asociación para la Prevención, Asesoramiento y Tratamiento de los Drogodependientes, Patim, ha incrementado en los últimos años el número de atenciones a jóvenes castellonenses que ya son adictos a la cocaína, debido a los cambios en las tendencias de consumo.

Actualmente, el colectivo divide su actividad principal en la atención a estos nuevos drogodependientes, que tienen entre 25 y 35 años, cuentan con un trabajo y consumen cocaína; junto a la atención a los antiguos toxicómanos, destrozados por el efecto de la heroína, que intentan conseguir una nueva vida.

De hecho, la memoria de esta entidad del 2005, explica que ya durante los años 2003 y 2004 la cocaína fue la droga principal que motivó la demanda de ingreso en la Unidad de Deshabituación Residencial de Patim. Como novedad, destaca que durante estos últimos años, los profesionales de la asociación han detectado el preocupante aumento de pacientes que mezclaban cocaína y heroína y su director, Francisco López, ha alertado de los devastadores efectos que supone esta combinación.

En lo que se refiere a la forma de consumo de la cocaína, la memoria de Patim señala que esta ya no solamente se esnifa, sino que también se fuma.