Semana Santa a medio gas. Así definen los empresarios del sector turístico provincial la temporada de Pascua que empezará a partir de este miércoles y que la mayoría califica de floja. A pesar de que las previsiones del Instituto Nacional de Meteorología (INM) hablan claramente de buen tiempo, en los hoteles y restaurantes de las zonas costeras de la provincia no reina el optimismo. Todo lo contrario.

Y casi nadie se salva de los pobres índices de ocupación. El grupo ZT Hoteles cuenta con tres establecimientos en Peñíscola --el próximo mayo abrirá el cuarto--. Entre Peñíscola Plaza, Jardines y Acuasol suma 2.000 camas y el porcentaje de ocupación no llegará al 75%. "Esta campaña será la más floja de los últimos 10 años y hay varias explicaciones. Influye el hecho de que Pascua haya caído muy pronto y, sobre todo, la crisis económica. Hay poco dinero en el bolsillo y lo estamos notando y mucho", argumenta con claridad Germán Guardiola, director comercial.

En Oropesa, las expectativas son muy similares "Fatal, muy mal. No tenemos ninguna previsión de nada", se queja una de las responsable del hotel Neptuno, que también apunta que será una de las peores campañas de la última década.

CON LOS BRAZOS CRUZADOS Unos kilómetros más al sur, en Benicàssim, ocurre más de lo mismo. Casi con la única excepción de los hoteles del grupo Intur --el Orange, por ejemplo, rozará el 100% durante los días clave--, en las instalaciones más pequeñas, que se nutren de las reservas de particulares, están con los brazos cruzados. "En el Intur Orange tenemos 400 habitaciones y hace meses que las hemos llenado", cuenta una de sus responsables, a pesar de reconocer que "no será una buena Pascua".

Pero hay hoteles --los menos-- que sí hablan de altos niveles de ocupación, sobre todo para los días 21, 22 y 23 de marzo. "Esos días llenaremos, aunque es verdad que, este año, el interés ha sido mucho menor que en anteriores. Hay clientes que se han animado a última hora, al comprobar que la previsión meteorológica habla de buen tiempo", dice Rafael Alcácer, jefe de recepción del hotel Alcoceber, con 30 años de experiencia.

Los pequeños empresarios, en cambio, no son del todo pesimistas. Eduardo Ferreres, presidente de la Federación de Turismo de Castellón (Feturcas), estima que el 70% de los restaurantes y cafeterías de la zona costera abrirá durante toda la semana. "Está demostrado que el turista de Semana Santa gasta más que el de agosto", cuenta Ferreres, quien recuerda que la campaña de Pascua siempre marca la trayectoria de lo que será el verano.

LLENO EN EL INTERIOR No solo a la costa van a llegar turistas. Para el interior de la provincia la Semana Santa es clave, aunque los propietarios de casas y masías rurales confirman que las reservas se han realizado "muy a última hora". Aunque hace dos semanas aún quedaban plazas libres, a día de hoy es casi imposible encontrar una habitación en un hotel o en una casa de las comarcas del interior.

Pero, ¿cómo es el turista de Semana Santa? Ahí sí que coinciden todos empresarios. El perfil atiende, principalmente, a un turismo familiar, nacional y de proximidad, proveniente de la misma Comunitat, Aragón, Cataluña y Madrid. También se detecta un importante aprovechamiento de la segunda residencia de ciudadanos del País Vasco. Además, y según los empresarios, el turista de Semana Santa suele gastar más en restaurantes y cafeterías que el de verano.