El buen balance anual que va a arrojar la campaña citrícola en curso no alza las perspectivas de los productores y los comercios para el próximo ejercicio.

Aunque en la presente temporada, por fin, ha existido un precio en campo y las empresas también obtuviesen beneficios, de cara al 2010, pocos son optimistas. No lo es el presidente de Asociex, Jorge García, quien vaticina malos tiempos dado que "no se han solucionado los problemas que provocaron la crisis" que arrastra el campo. Tampoco lo es el secretario provincial de la Unió, Vicent Goterris, quien confirma que no se han aportado las "medidas estructurales".

Entre los problemas, "el abandono de campos", como incide el secretario de Fepac-Asaja, Doménec Nàcher, quien, más optimista, apunta a dos retos: la implantación del contrato y la regulación del sector. Con él, García destaca la necesidad de "distribuir la producción en el tiempo y encontrar nuevos mercados" para tratar de mantener lo logrado este año.