El gerente de la Cámara de Contratistas de la Comunitat Valenciana, Manuel Miñés, fue ayer contundente al afirmar que, como ya se preveía, “el AVE a Castellón, a pesar de contar ya con la adjudicación provisional de dos tramos, queda todo el aplazado sine die”. Para el representante de la asociación que agrupa a las empresas más punteras en obra pública, “el proceso va a ir muy lento y, si va todo bien, la primera piedra tardará todavía al menos tres años”.

Y es que Miñés recordó que la fórmula de financiación público-privada anunciada por Fomento para el AVE Valencia-Castellón y para otras obras, “es complicada; si no, sería muy fácil, hoy se rescinde y mañana se empieza ya con el nuevo contrato”.

Sin embargo, explicó que para ello hacen falta al menos dos cambios legislativos, “y el proceso se puede eternizar”.

Así, Miñés apuntó que existe un proyecto de ley de captación de inversiones en el Congreso desde el 16 de octubre del 2009, “con sucesivas enmiendas y el último plazo para presentar más acaba el 7 de septiembre de este año, con lo que hasta febrero o marzo del 2011 no estará aprobado”. Asimismo, añadió que “esta financiación mixta debe estar bien regulada y supervisada desde las instituciones europeas, pues el Estado no se puede endeudar más y los pagos a adjudicatarias no pueden computar como deuda”. Otro factor es el capital a aportar por la empresa, “entre un 10 o un 20% de fondos propios de capital social”, así como la conveniencia o rentabilidad de llevarla a cabo. Por otro lado, añadió que debe autorizarse a Adif la concesión de obras.

En definitiva, para Miñés, con el plan de recortes “se ha colgado el cartel de RIP Aquí yace un sector que fue vanguardista y locomotora, en referencia al sector de la construcción y, por ende, al de la cerámica, pues si ya estaba afectado por la edificación residencial ahora se nos corta la pata de la obra pública”.

HASTA EL 2016 // El portavoz de los contratistas añadió que “según nos han comentado en diversas reuniones, hasta el 2016 no se va a sacar obra pública en la Comunitat por vía presupuestaria; es una tomadura de pelo que el Gobierno, sea del color que sea, se entere ahora de que no tiene dinero, tras seis años al frente del Gobierno”. H