Esta lectura del Europarlamento se puede producir hacia marzo, como ya publicó este diario en base a fuentes de la Comisión. Tras ello, el Consejo estudiará la revisión y, si la aprueba, la propuesta se convertirá en reglamento. Si no es así y tras una segunda lectura ambos organismos no consensúan un texto, se iría a un acto de conciliación. Si aquí tampoco se aprueba, la propuesta caería, algo poco habitual.

Mientras todo este procedimiento se lleva a cabo -puede prolongarse hasta dos años, aunque lo previsible es que se resuelva en el 2012-, los estados pueden seguir avanzando en la tramitación y ejecución de las propias infraestructuras. Así debe suceder con el AVE Valencia-Castellón, cuya licitación ya ha salido adelante y que está incluido en la propuesta hecha pública ayer por la Comisión.

La propuesta de la Comisión Europea ha sido remitida al Parlamento Europeo y al Consejo de ministros del ramo (a los embajadores permanentes de los Estados ante la Unión), según detallaron fuentes de la Comisión. Ambas instituciones seguirán una tramitación paralela sobre la propuesta. El Parlamento hará una primera lectura sobre el documento, al que puede introducir enmiendas.